
Con el paso del tiempo, las formas de pagar también han ido modernizándose. En la actualidad, mucha gente ya ni siquiera necesita utilizar su tarjeta de crédito, ya que paga sencillamente utilizando su teléfono móvil. No obstante, todavía es muy común el uso del dinero en efectivo, de hecho, según un reciente estudio del Banco de España, el 57% de los españoles utilizó dinero en efectivo de manera diaria en 2024, menos que en 2023.
Aunque las demás formas de pago no estén exentas de la existencia de estafas, en el ámbito del dinero efectivo puede resultar más sencilla la introducción de monedas y billetes falsos. Hace menos de una semana, la Agencia Tributaria, en colaboración con la Policía Nacional, la Guardia di Finanza italiana y la Europol desarticularon una enorme red dedicada a la distribución de billetes falsos de 10 y 20 euros.
Mediante mensajería instantánea, un grupo de cuatro jóvenes distribuía los billetes adulterados, principalmente en España, Portugal, Francia e Italia. Durante el tiempo que se mantuvieron operando, los detenidos habrían introducido más de 3.600 billetes falsos en el mercado, generando un valor superior a los 60.000 euros.
Otro ejemplo que muestra el problema real que supone esta práctica, sucedió hace solo tres días en el País Vasco, en la localidad de Lezo. El pasado viernes, la policía local del lugar hacía público un comunicado oficial, en el que avisaba de que algunos jóvenes estaban utilizando billetes falsos de 20 euros para cambiarlos por monedas, añadiendo que varias personas ya habrían caído en la estafa.
En este caso, se trataba de un intento mucho menos profesional, ya que en todos los billetes aparecían las palabras "Prop copy" en uno de sus lados. Sin embargo, la mayoría de las veces, no solemos fijarnos a la hora de recibir un billete, lo que puede causar que nuestro exceso de confianza nos juegue una mala pasada. Además, en los casos de establecimientos de cara al público, el flujo de dinero en efectivo es muy rápido, lo que dificulta la detección de un billete falso.
Cómo reconocer un billete falso en tres pasos
El primer paso es tocar el billete. El papel que utilizan para crearlos está hecho de fibra de algodón, material que emite un sonido muy característico a la hora de agitar el billete, muy distinto al que podría realizar cualquier otro tipo de papel o cartulina. Además, pasando el dedo por el anverso del billete, podemos apreciar elementos en relieve, como la cifra del valor del billete, algo que no encontraríamos en un billete falso.
El segundo paso consiste en observar el billete a trasluz, técnica bastante conocida. Al hacer esto, en el espacio blanco del billete deberíamos ver su marca de agua, que muestra a la princesa mitológica Europa. También, si observamos el holograma de la banda plateada que se encuentra en el lado derecho del billete, debe aparecer una ventana que se vuelve transparente a trasluz, permitiéndonos ver el retrato de Europa en ambas caras.
Por último, el tercer paso se trata de girar el billete. El Banco de España ha asegurado que los billetes verdaderos producen distintos efectos visuales cuando son inclinados. Por ejemplo, si observamos este por el reverso, veremos dentro de la ventana con el retrato diferentes números multicolores que muestran el valor del billete. Asimismo, si observamos en el valor que aparece en la esquina inferior izquierda del billete, este producirá un efecto metálico al girarlo, asegurándonos de que es verdadero.
¿Qué hago si creo que he recibido un billete falso?
Si recibimos un billete considerado Pieza Presuntamente Falsa, (PPF) no debemos utilizarlo para realizar pagos bajo ningún concepto. Pagar con billetes falsos supone un delito según el Artículo 386.3 del Código Penal y tiene aparejada una pena de prisión de tres a seis meses o multa de seis a veinticuatro meses.
En cambio, lo que debemos hacer es entregar el billete o moneda a las autoridades policiales, a una entidad de crédito o a cualquier sucursal del Banco de España. En caso de ser auténtico, recuperaremos su valor; no obstante, si no lo es, no recibiremos un reembolso, pero evitaremos un posible delito y retiraremos un billete ilegal del mercado.