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Claves de la negociación colectiva

Tras más de un año de conversaciones, patronal y sindicatos no han sido capaces de alcanzar un acuerdo.

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La negociación colectiva es seguramente la cuestión más polémica en la legislación laboral española. Los expertos acusan a este instrumento, nacido durante el franquismo, de ser la causa principal de la rigidez del mercado de trabajo en España. Al mismo tiempo, es una herramienta muy querida por los sindicatos, pues les otorga un enorme poder, muy superior al que tendrían si sólo dependiesen de sus afiliados o de los votos realmente recibidos en las elecciones sindicales.

¿Qué ha pasado en estos 16 meses?: Se ha perdido el tiempo y eso con casi cinco millones de parados es muy relevante. La patronal tiene muy poco que perder, pues es imposible que la nueva regulación sea peor para las empresas que la actual. Por lo tanto, tenía muy pocos incentivos para aceptar una rebaja en sus planteamientos. Por su parte, UGT y CCOO saben que la negociación colectiva es la base de su poder y su influencia, por lo que se aferran a la normativa actual. Además, saben que este Gobierno y este ministro de Trabajo serán más favorable a sus intereses que ningún otro en los próximos años (tanto si es del PP como si es del PSOE), por lo que confían en que lo que apruebe el Consejo de Ministros el próximo día 10 se ajuste a sus intereses.

¿Qué efectos tiene la negociación colectiva?: Impone una enorme rigidez sobre el mercado laboral español puesto que regula las relaciones laborales a nivel supra-empresarial. Este instrumento tiene rango de ley, lo que quiere decir que las empresas afectadas no tienen otra salida que cumplir con lo pactado en los convenios. Entre el 60 y el 80% de los trabajadores españoles tiene sus condiciones laborales regidas por la negociación colectiva. Es decir, que su sueldo se fija en función de lo acordado por patronal y sindicatos a nivel sectorial o provincial o autonómico, y no tiene en cuenta las necesidades de la compañía.

¿Por qué dicen los grandes sindicatos que debe mantenerse?: La argumentación clásica de los sindicatos es que la negociación colectiva iguala las fuerzas entre trabajadores y patronos que, si no existiese este instrumento, quedarían desequilibradas a favor de los empleadores. Sin embargo, la realidad es que los cinco millones de parados y los cinco millones más de trabajadores temporales tendrían mucho que decir sobre la bondad del sistema.

¿Cuál es la causa real de que les guste tanto a UGT y CCOO?: La negociación colectiva da un enorme poder a las grandes centrales, que no es equivalente a decir "sindicatos". El porcentaje de afiliación a estas organizaciones es del 17,2% y habría que ver cuántos de todos estos trabajadores están al corriente de sus cuotas. Sin embargo, esto no importa mucho a los sindicatos, porque al ser fundamentales para la negociación colectiva reciben fondos públicos y tienen una presencia en los medios que no tendrían si desapareciese esta figura. Con esa representación (17,2%) negocian en nombre de cuatro de cada cinco empleados.

¿Qué pasa en otros países?: En casi todos los países europeos existe la negociación colectiva. El problema no es la figura en sí misma, sino cómo está regulada. En Alemania, por ejemplo, es relativamente sencillo para una empresa descolgarse del convenio colectivo de su sector. Por eso, cuando lo necesita por las condiciones del mercado, por una caída súbita en los ingresos o por cuestiones de producción tiene la capacidad para no cumplir con ese acuerdo sectorial. Luego, en la práctica, muchas aceptan estas cláusulas (por comodidad, por no entrar en negociación a nivel empresa, etc.) pero siempre les queda el recurso de no hacerlo.

¿Y cómo son los sindicatos en estos países?: En general, tienen mucho menos poder legal, más representatividad y son más efectivos. Si cogemos el caso alemán, de nuevo vemos algunas diferencias. Allí es mucho más importante el sindicato de la empresa, porque es el que al final tendrá la responsabilidad de acordar con el patrón las condiciones. Eso obliga a los representantes a estar atentos a las necesidades reales de sus compañeros. Además, su financiación llega a través de las cuotas, por lo que si no realizan bien su labor, serán penalizados de forma inmediata. Es decir, los sindicatos germanos están más lejos del poder político y más cerca de sus compañeros.

¿Cómo afecta a las empresas?: Mucho y de forma diaria. Cuando se habla de negociación colectiva normalmente se piensa en salarios, pero no sólo los sueldos están dentro de su campo de dominio. Evidentemente, esta cuestión es importante, porque en la mayoría de las empresas la masa salarial es el mayor coste. Si te lo imponen desde fuera, es mucho más probable que pierdas terreno frente a otros competidores (sobre todo los extranjeros) no sujetos a esta losa. Pero la negociación colectiva también regula cuestiones de las que se habla menos pero que influyen de manera decisiva en el día a día y en la competitividad de una empresa: horarios, categorías profesionales, organización del trabajo, movilidad laboral, normas disciplinarias, etc...

¿Qué influencia tiene en la productividad?: Muy alta. No sólo afecta a las empresas respecto a sus competidores, sino también al funcionamiento interno de las compañías y a los incentivos que reciben sus trabajadores. Por ejemplo, en una empresa sujeta a un convenio colectivo, los sueldos de todos los empleados suben en función de lo dispuesto por esta norma (en muchos casos están asociados a la inflación). Así, aunque unos lo hayan hecho bien y otros no tanto, los dueños no lo tendrán fácil para subir unos salarios más que otros, tendrán que ajustarse a lo fijado en la negociación sectorial. Es evidente que esto tiene unos efectos muy perniciosos sobre los incentivos de los trabajadores y la productividad de la empresa. Además, España es uno de los países de Europa en el que menos trabajadores tienen una parte de su salario variable, en función de objetivos (y en esto también tienen mucha parte de culpa la negociación colectiva).

¿Y qué peso tiene en la competitividad de la economía española?: De nuevo, es una losa que ata a las empresas. Sus costes suben sin control, porque no los fijan ellas de común acuerdo con sus trabajadores sino un convenio que quizás no les guste nada. De esta manera, pierden terreno frente a sus competidores en el extranjero. Claro, es difícil que cuando una compañía cierra se eche la culpa a la negociación colectiva. Siempre habrá un error empresarial o novedades en las condiciones de mercado o un competidor sorpresivo al que señalar. Pero la negociación colectiva lo que provoca es que esa empresa no haya podido ajustarse a esos cambios: es como una gran piedra atada a los pies de la empresa (que por definición tiene que ser una organización en constante cambio).

¿Y qué relación tiene con el paro juvenil?: Muy elevada. Como expresaba este jueves Juan Rosell, a los empresarios en España les da "pánico" contratar a alguien. Esto en parte es por los altos costes de despido, pero también porque la negociación colectiva les obliga a atarse a unas condiciones a las que a lo mejor no están dispuestos. El 40% de paro juvenil es la mejor prueba. Entrar de forma permanente en una compañía es complicado porque el empresario no puede negociar con el trabajador las condiciones con las que pasa a formar parte de su plantilla, sino que le vienen impuestas desde arriba. Por eso, entre los universitarios españoles es tan habitual que muchos jóvenes se dejen una o dos asignaturas de la carrera sin aprobar, para poder ser becario y así entrar en el mercado laboral por la puerta de atrás, la que no tienen vigilada los sindicatos con su preciada negociación colectiva. Por cierto, ésta es una herramienta que no tienen a su alcance muchos jóvenes de baja cualificación.

¿Después de treinta años: nadie se va a preguntar nada?: Los sindicatos españoles son los que más poder acumulan de toda la UE y eso es en gran parte por la negociación colectiva. Y esto no viene de ahora, este instrumento lleva funcionando más de tres décadas. Al mismo tiempo, la tasa de paro se mantiene de forma constante por encima del doble de la media europea, tanto en épocas de bonanza como en las de crisis. Sin embargo, parecen los empresarios o aquellos que piden una liberalización del mercado laboral los grandes enemigos de los trabajadores. Mientras, Toxo y Méndez se presentan como los defensores de los currantes. Todas las preguntas que contiene este artículo se resumen en dos: ¿Qué relación hay entre negociación colectiva y paro? ¿Los sindicatos se preocupan de los trabajadores o de defender sus privilegios?

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