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Alemania se queda sola al frente de la Eurozona

La rebaja en los rating soberanos amenaza la estabilidad financiera del Fondo de Rescate de la UE.

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La rebaja de la calificación de nueve países de la Eurozona que anunció este viernes Standard and Poor’s (S&P) podría tener consecuencias que van mucho más allá del perjuicio para la deuda soberana de estos estados. Desde el punto de vista político, la noticia tiene un fuerte impacto, no sólo porque certifica la debilidad de toda la zona euro, sino también porque deja a Alemania casi como único sostén de sus socios.

Desde hace meses está claro que el país de Angela Merkel es la única locomotora que la queda a la Unión Europea. Con el Reino Unido recuperando su viejo principio del espléndido aislacionismo, Italia al borde de la quiebra (S&P ha puesto la deuda italiana a un solo escalón del bono basura) y España con más de cinco millones de parados, el único contrapeso real para Alemania podía ser Francia. Pero el problema es que el país de Nicolas Sarkozy tiene muchas de las debilidades que hasta ahora se imputaban sólo a los PIIGS: falta de crecimiento, legislación rígida, mercados poco competitivos, etc…

El ritmo de Alemania sólo pueden seguirlo (o superarlo, en algunos casos) sus vecinos del norte de Europa: Suecia, Dinamarca, Holanda, Finlandia o Luxemburgo. Pero claro, los dos primeros ni siquiera están en la zona euro y los otros tres países no alcanzan ni siquiera los 22 millones de habitantes en total, la cuarta parte que el gigante germano. Si a esto se suma que Francia acude a unas presidenciales de resultado muy incierto, de las que saldrá un Nicolas Sarkozy debilitado o un Francois Hollande inexperto, el predominio de la canciller alemana se antoja abrumador para los próximos meses.

El Fondo, en peligro

Desde el punto de vista económico, la consecuencia más peligrosa de lo sucedido este viernes no tiene que ver con ningún estado, sino con la suma de todos ellos. Hace casi dos años, los países europeos crearon un Fondo de Rescate (Fondo Europeo de Estabilidad Financiera - FEEF) para acudir en ayuda de los socios en apuros. Grecia ni siquiera llegó a recibir dinero de este mecanismo, puesto que ya había caído antes, pero sí lo hicieron Irlanda y Portugal. Además, se espera que Italia y España, si lo necesitan, puedan acudir a financiarse con su ayuda.

El problema es que este Fondo se sostiene en las garantías de los 16 países de la Eurozona (todos menos Grecia) y estas garantías cada vez valen menos. Sólo 4 de sus componentes (Alemania, Holanda, Finlandia y Luxemburgo) mantienen la Triple A y se hace muy difícil pensar que en esta situación, el propio FEEF pueda mantener la máxima calificación.

Y claro, si pierde esta nota, las emisiones que pueda llegar a hacer este Fondo para rescatar a los países en dificultades serán más difíciles de colocar. El coste de emitir bonos respaldados por el FEEF subirá. En julio de este año, entrará en funcionamiento el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), que a diferencia del FEEF contará con 80.000 millones de euros de capital desembolsado (no sólo garantías), lo que debería facilitar y abaratar su financiación en los mercados.

El contagio

Junto a todo lo anterior, hay un efecto de la decisión de S&P que conviene no olvidar. Las economías de la Eurozona están unidas por lazos muy fuertes. Los bancos franceses tienen deuda griega, por lo que la caída de aquel país puede afectarles mucho, lo que tendría consecuencias en la estabilidad de su Estado, que tiene garantizados los depósitos de las entidades. Y si Francia ve rebajada su nota los bancos españoles o alemanes con deuda pública francesa se ven perjudicados… y esto es sólo un ejemplo.

De esta manera, la caída de una ficha podría generar un efecto dominó de consecuencias impredecibles. Por eso, la rebaja de Francia, Austria o el FEEF no sólo debe preocupar a estos países, sino también al resto de la Eurozona. Todos aquellos que tengan deuda soberana europea están en peor situación desde este viernes. La cuestión es saber si este contagio continuo que se vive desde hace dos años va a parar en algún momento.

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