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Las cajas nacionalizadas disparan sus compras de deuda pública

Bancos y cajas prestaron menos dinero al sector privado y más al sector público en 2012. Las nacionalizadas destacaron en la compra de deuda.

El último Informe de Estabilidad Financiera, publicado el martes por el Banco de España, analiza la evolución de los balances del sistema bancario español durante 2012. Entre otras conclusiones, el estudio pone de manifiesto la contracción crediticia que sigue sufriendo el sector privado (familias y empresas) en contraposición con las administraciones públicas. Y, en este sentido, destaca especialmente el hecho de que las entidades nacionalizadas o auxiliadas por el Gobierno hayan aumentado de forma muy sustancial la concesión de préstamos al Estado mediante la compra de deuda.

En términos globales, el activo total de las entidades de depósito, que incluye la actividad en España y la que realizan a través de sus filiales en el extranjero, descendió un 0,6% interanual en 2012, hasta los 3,86 billones de euros. Esta leve disminución fue generalizada entre las entidades, aunque más intensa en las nacionalizadas, englobadas en el grupo 1 (BFA-Bankia, Novagalicia Banco, Catalunya Banc y Banco de Valencia).

Menos crédito para familias y empresas

El principal factor que explica dicha caída fue la contracción del crédito en el sector privado. El volumen de préstamos destinado a familias y empresas bajó en casi 139.000 millones de euros en 2012, un descenso del 5,6% interanual, hasta un total de 2,34 billones de euros. De este modo, el peso relativo del crédito privado en los balances bancarios bajó del 63,9% en 2011 al 60,7% en diciembre de 2012.

La reducción del crédito privado afectó tanto a personas físicas como a empresas no financieras. La concesión de préstamos a personas físicas descendió un 4,9% interanual frente a la caída del 2,8% registrada en 2011: el crédito otorgado a familias para la compra de viviendas se redujo un 3,6% y el destinado a otros fines retrocedió un 11,5%.

Asimismo, el crédito a las empresas no financieras se redujo un 14,6% interanual, aunque aquí se incluye el traspaso de activos inmobiliarios de las entidades nacionalizadas al banco malo (Sareb), que asciende a cerca de 55.000 millones de euros. Excluyendo dicho impacto, el descenso interanual se aproxima al 8%. Aunque la concesión de préstamos baja en todas las ramas de actividad, destaca especialmente la caída del crédito destinado a la construcción y promoción inmobiliaria, del 24,5%, aunque se suaviza hasta el 10,2% cuando se excluye el volumen de activos transferidos al banco malo.

En todo caso, según explica el Banco de España, la contracción crediticia del sector privado se debe a diversos factores: el descenso de clientes solventes como resultado de la crisis; la menor demanda de financiación por parte de familias y empresas debido a las difíciles perspectivas económicas; y el lógico proceso de desapalancamiento que atraviesa la economía española tras la etapa de gran endeudamiento que propició la burbuja inmobiliaria.

Más crédito para el sector público

Sin embargo, este descenso generalizado del crédito no ha afectado al sector público, más bien al contrario. La financiación a las administraciones, que incluye crédito y renta fija (deuda pública), por parte de las entidades nacionales aumentó en casi 58.000 millones de euros en 2012, un incremento del 14,5% interanual, hasta un total de 457.000 millones. Así, el peso relativo de la financiación pública en el conjunto del balance bancario creció desde el 10,3% hasta el 11,8% el pasado año.

En este ámbito destaca especialmente la evolución que presenta este tipo de crédito tanto en las entidades nacionalizadas como en las auxiliadas por el Estado, englobadas en el grupo 2 (BMN, Caja3, CEISS y Liberbank). Los grupos 1 y 2 representan en total casi el 26% del sistema financiero. En este sentido, el Banco de España señala que estas entidades modificaron la composición de su balance, incrementando la proporción de su financiación procedente del Banco Central Europeo (BCE) e invirtiendo una mayor parte de su activo en valores de renta fija, “incluyendo tanto la deuda pública española como otros bonos con garantía pública”.

Es decir, acudieron de forma mucho más intensa a la ventanilla de liquidez del BCE para aprovechar el arbitraje de tipos (carry trade), consistente en pedir dinero a corto a la entidad monetaria pagando un interés muy bajo para invertirlo en la compra de bonos españoles a una rentabilidad muy superior. Todos, bancos y cajas, hicieron uso del carry trade para mejorar su margen financiero, pero las entidades nacionalizadas y auxiliadas por el Estado aprovecharon especialmente esta operativa, incrementando el peso de la deuda pública del 15% a casi el 20% en sus balances. Los bancos sanos, por el contrario, apenas aumentaron sus compras de deuda, según los datos aportados por el Banco de España.

El BCE auxilió a la banca española

Asimismo, el informe también pone de manifiesto la fuerte dependencia que presentó el sector de la financiación extraordinaria del BCE. Banco y cajas adeudaban al organismo monetario casi 379.000 millones de euros a cierre de 2012, un 83% más que en 2011.

El sistema financiero español disparó la petición de créditos al BCE para afrontar la sequía que sufrió el mercado interbancario durante buena parte de 2012.

Sin embargo, desde mediados del pasado año, el mercado financiero mayorista ha registrado una “cierta mejoría” en la zona euro, después de que el BCE prometiera hacer “todo lo necesario” para salvar la moneda única. Esta relativa relajación permitió a varias entidades españolas volver a financiarse en el mercado a través de emisiones de deuda.

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