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El gasto en pensiones vuelve a dispararse: crece al 5%, la tasa más alta desde 2010

La nómina de diciembre, un 4,92% más elevada que hace un año. En la última década, las pensiones han subido un 50%; las cotizaciones no llegan al 10%.

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El gasto en pensiones vuelve a dispararse: crece al 5%, la tasa más alta desde 2010
Una de las imágenes del año: manifestación de pensionistas ante el Congreso de los Diputados. | EFE

El gasto en pensiones ha alcanzado este mes de diciembre un nuevo récord. El importe mensual de la nómina de la Seguridad Social ascendió a 9.317,9 millones de euros. Y no es una excepción: el mismo titular se podría haber empleado en prácticamente cualquier mes de las últimas dos décadas. De hecho, desde 2008, el gasto mensual en pensiones ha crecido casi un 50%. Mientras, el incremento de los ingresos por cotizaciones apenas alcanza el 10%.

Como decimos, la estadística publicada este jueves no supone, ni mucho menos, un cambio de tendencia. Sea cual sea el Gobierno, se apliquen o no las reformas de 2011 y 2013, haya más o menos inflación: en cualquier circunstancia, el gasto en pensiones sube. Y es lógico que lo haga, porque cada mes hay más pensionistas que cobran pensiones más altas.

Así, la nómina mensual de diciembre de las pensiones contributivas ascendió a 9.317,9 millones de euros. Con ese dinero se abonaron casi 9,7 millones de prestaciones contributivas (en concreto, 9.696.272), con el siguiente reparto:

  • El 61,8% son prestaciones por jubilación (5.994.755)
  • El 24,4% corresponden a viudedad (2.365.497)
  • Incapacidad permanente aporta el 9,8% del total de las pensiones contributivas (955.269)
  • El 3,5% son pensiones de orfandad (338.470)
  • Y el 0,4% a favor de familiares (42.281)

Evidentemente, no todas las pensiones son iguales. Las de jubilación son cada mes no sólo las más numerosas, sino también las más elevadas. Así son las pensiones medias por clase:

  • Jubilación: 1.107,49 euros
  • Viudedad: 680,96 euros
  • Incapacidad permanente: 953,92 euros
  • Orfandad: 393,40 euros
  • Favor familiar: 558,41 euros
  • Pensión media del sistema contributivo: 960,98 euros al mes

Los datos

Hasta aquí, las cifras generales del sistema. Pero hay mucho más. En realidad, lo más interesante es lo que se esconde detrás de estas grandes cifras, en el desglose y en la comparación con otros años, con los ingresos…

  • Esos 9.317,9 millones de euros de la nómina de pensiones de diciembre de este año suponen casi un 50% más que los 6.138 millones al mes que la Seguridad Social pagaba hace una década, en 2008 (y el efecto del aumento del coste de la vida, con su reflejo en la revalorización de las pensiones, es una parte pequeña en este incremento: según el INE, la inflación acumulada en esta década ha sido del 12,6%)
  • La verdadera causa de esta subida es doble. Por un lado, el número de pensiones (que no de pensionistas, porque un mismo beneficiario puede cobrar varias prestaciones) ha pasado de 8.464.342 a 9.696.262. Todos los tipos de pensiones han incrementado su número, pero han sido las de jubilación (que pasan de 4,99 millones a 5,99 millones en una década) las que más suben.
  • El segundo gran culpable del aumento del gasto hay que buscarlo en las pensiones medias: suben en todas las clases. Así, la pensión media del sistema ha pasado de 725 euros en 2008 a 960,98 este mes de diciembre. En el caso de las de jubilación, el incremento en esta década va de 821,55 a 1.107,49 euros (casi un 35% de subida).
  • Y todavía más llamativos son los datos de las pensiones de las nuevas altas. Por ejemplo, la pensión media de jubilación para los que acaban de entrar en el sistema es de 1.303,81 euros. Si sólo cogemos a los jubilados del régimen general, la pensión media de las nuevas altas asciende a 1.410,3 euros en catorce pagas (19.744,2 euros brutos): no muy lejos del salario medio de la economía española que, según el INE, ascendía a 23.156 euros en 2016; y por encima del salario mediano (19.432 euros).

Pero quizás lo que más llame la atención en los datos de este mes de diciembre es que confirman un cambio respecto a lo que ocurría hace un año. Como decíamos al comienzo del artículo, cada mes se supera el récord de gasto en pensiones. Pero también es cierto que la tendencia a lo largo de 2016 y 2017 había sido de moderación en esta subida. La entrada en vigor de la reforma de 2011 (que endurece los requisitos de acceso al sistema) y la crisis (con sus secuelas en las carreras y las cotizaciones) habían provocado que el gasto en pensiones creciera a un ritmo menor. De hecho, en 2017 ocurrió una circunstancia histórica: la pensión media de las nuevas altas en el sistema fue menor que la pensión media de las nuevas altas de 2016.

Todavía no hay datos cerrados para todo 2018. En las nuevas altas, la serie termina en noviembre de este año. Pero se intuye un cambio. Así, las pensiones medias de jubilación de ese mes de noviembre para los recién llegados fueron un 1,18% más elevadas que las del mismo período de 2017.

Al final, la suma de todos estos elementos tiene como consecuencia que el gasto mensual en pensiones esté volviendo a crecer casi al 5% respecto al nivel de hace un año. No hay una explicación única o sencilla: a este indicador le afectan cuestiones fuera del control de cualquier Gobierno, como el número de nuevos jubilados, el número de fallecimientos, las carreras laborales de los nuevos pensionistas, etc. En 2015, la nómina mensual de pensiones subió un 2,88% de media; en 2016, el incremento fue del 3,14%; en 2017, del 2,99%. En los primeros meses de este año, la subida se mantenía rondando el 3%. Ya no. A partir de agosto, incluso aunque la reforma de 2011 sigue desarrollándose, el incremento en la nómina mensual de las pensiones contributivas se ha situado muy cerca del 5% (4,92% en diciembre). Son tasas de crecimiento que no se veían desde 2009-2010 y ya llevamos seis meses seguidos con esta tendencia.

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Los ingresos

Siempre hay que recordar lo evidente: el incremento en el gasto en pensiones deriva de una muy buena noticia, aquella que nos dice que cada vez vivimos más y que los nuevos jubilados acumulan carreras más largas con bases de cotización más elevadas. Pero al mismo tiempo, hay una segunda evidencia que no puede olvidarse: alguien tiene que pagar esto.

En este sentido, merece la pena hacer dos recordatorios sobre noticias de los últimos meses que ponen en perspectiva la evolución de esta estadísticas de la nómina mensual de las pensiones. En 2008 se recaudaron 108.104 millones de euros en cotizaciones sociales (frente a 84.729 millones de gasto en pensiones contributivas). Este año se prevé una recaudación de unos 115.000 millones. De hecho, también este jueves se conocieron los datos de ingresos hasta noviembre y el Ministerio mantiene esa previsión de recaudación: "Las cotizaciones sociales han ascendido a 105.236 millones de euros, lo que representa un aumento de 5,36 puntos porcentuales respecto al mismo periodo del año anterior. En conjunto, la Seguridad Social prevé ingresar este ejercicio un total de 114.915 millones de euros en concepto de cotizaciones sociales. De esta forma, los ingresos por cotizaciones representan, a finales de noviembre, el 91,58% de lo previsto para todo 2018".

Pues bien, si damos por buena esa cifra de 114.915 millones, es fácil ver que la subida de la última década en cotizaciones queda muy por debajo de lo que se ha incrementado el gasto en pensiones contributivas (menos del 10% en un caso frente a casi el 50% en el otro). Es más, incluso en un buen año para el mercado laboral como está siendo este 2018, el incremento de las cotizaciones (5,36%) apenas supera la subida del gasto en pensiones (4,92%).

Por eso, como explicábamos hace unas semanas, desde 2012 los ingresos por cotizaciones ya no sirven para pagar ni siquiera la parte contributiva del sistema. Es cierto, como dicen nuestros políticos, que podrían quitarse algunos gastos de la Seguridad Social (que se paguen vía Presupuestos algunas prestaciones o los gastos de personal), pero incluso así, no salen las cuentas. Para empezar porque esos gastos habrá que pagarlos igual, aunque vayan a la cuenta del Estado; y en segundo lugar, porque el déficit real (cotizaciones – transferencias) sigue siendo de 25.000 millones de euros. Por muchos trucos contables, ese agujero seguirá ahí (de hecho, lo normal es que siga creciendo) y de alguna forma habrá que pagarlo.

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