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Boom del carbón en Alemania con la bendición de los ecologistas

Los planes para quemar más carbón se aceleran ante los recortes del gas ruso. El ministro verde de Economía admite que es un trago "amargo".

Los planes para quemar más carbón se aceleran ante los recortes del gas ruso. El ministro verde de Economía admite que es un trago "amargo".
Robert Habeck y Olaf Scholz | EFE

Con la amenaza permanente de un corte del suministro de gas ruso, Alemania ya adelantó la posibilidad de racionarlo y de sumar nuevas plantas de carbón a las que ya funcionan en el país en caso necesario. Sin embargo, la caída de un 60% en el suministro en la última semana a través del gasoducto Nordstream, que en El Kremlin achacan a trabajos de mantenimiento, ha llevado al Gobierno a acelerar los planes. Este domingo, el ministro de Economía y Energía, Robert Habeck, de Los Verdes, anunció que en cuanto fuera posible se activarían las centrales térmicas que permanecían en la reserva para disminuir la cantidad de gas destinada a la producción de electricidad. También volvió a llamar a los ciudadanos a ahorrar avisando de los problemas que pueden llegar en invierno. La prioridad del país es llenar los depósitos al máximo en verano, cuando la demanda es menor, para mitigar el temido escenario de un corte total del gas ruso, que antes del comienzo de la invasión suponía un 55% del consumo total.

Según el Ministerio de Economía, el porcentaje de electricidad producido por centrales de gas supone un 15%. El objetivo de resucitar centrales de carbón en la reserva es reducir ese porcentaje para aumentar el gas disponible para empresas y hogares. El plan incluido en la ley que se aprobó la pasada semana se activará en cuanto se superen todos los trámites parlamentarios. Mientras, las energéticas responsables de las plantas paradas, abocadas a desaparecer en unos años, está modificando a marchas forzadas sus planes de desmantelamiento. La eléctrica RWE está frenando las jubilaciones y prejubilaciones de los trabajadores de tres centrales de lignito mientras prepara la contratación de nuevos empleados.

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Central térmica de Niederaussem | Wikipedia

Los ecologistas han cerrado filas con esta estrategia y con las explicaciones aportadas por Habeck, que insistió el pasado domingo en que debe ser una "prioridad" que los depósitos de gas estén repletos este invierno. "Es amargo, pero imprescindible" ante la guerra en Ucrania. El aumento en las emisiones que acarreará esta decisión se justifica ante la "situación de emergencia". Desde el Gobierno, se sigue viendo posible el objetivo de "descarbonizar" la economía en 2030 y se insiste en que se trabaja por una transición energética más rápida basada en las renovables. El grupo de Los Verdes en el Congreso recalca que la "prioridad" ahora debe ser la seguridad de hogares y empresas en los próximos meses.

Carpetazo a la nuclear

La industria alemana ha aplaudido la decisión: Alemania debe ser "pragmática" y utilizar "todas las posibilidades" para ahorrar gas, dijo este lunes el presidente de la patronal de las empresas químicas. Pero lo cierto es que no todas las opciones están sobre la mesa: la opción de detener el plan de cierre de las nucleares (está previsto que las tres últimas se clausuren este invierno) no se contempla.

Pese a que el ministro de Finanzas, el liberal Christian Lindner, abogó hace unos días por abrir ese melón ante la crisis energética, algo que también se ha defendido desde la oposición, Olaf Scholz dio carpetazo a esa posibilidad el pasado domingo en una entrevista. Alegó que era materialmente inviable detener ya los planes para clausurar las centrales y afirmó que si fuera técnicamente posible, a él no le importaría, dadas las circunstancias, alargar su vida "dos o tres años". No obstante, dejó clara su postura: "Apoyo de todo corazón el abandono de la energía nuclear".

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