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Greenpeace ataca a El Corte Inglés y vandaliza su anuncio de "ya es primavera"

Han desplegado un cartel que cambia el mensaje "ya es primavera" por "ya nunca es primavera" y reclaman un cambio en el modelo económico.

Han desplegado un cartel que cambia el mensaje "ya es primavera" por "ya nunca es primavera" y reclaman un cambio en el modelo económico.
Greenpeace

Hoy, 23 de marzo, es el Día Meteorológico Mundial y, como es habitual en este tipo de fechas, los ecologistas buscan realizar alguna acción llamativa para promocionarse con la excusa de estar reivindicando algo. Por ello, esta mañana la fachada de El Corte Inglés de Nuevos Ministerios (Madrid) ha sufrido un episodio vandálico ocasionado por Greenpeace.

Esta mañana varios activistas de la ONG han escalado dicho edificio madrileño para modificar un mensaje publicitario. Desde la calle, antes de que varias personas se descolgaran a 25 metros de altura, cualquier viandante podía ver el conocido eslogan "ya es primavera". Tras el despliegue de un cartel firmado por Greenpeace, la frase quedó modificada a "ya nunca es primavera" haciendo alusión a los efectos del cambio climático.

Según cuenta la organización en un comunicado, la readaptación del mensaje viene motivada por los peligros de los combustibles fósiles. Es decir, con esto tratan de alertar de "los peligros" del diésel y la gasolina dado que, según dicen, el calentamiento global está "diluyendo las estaciones del año" tal como se conocían. Lo que no queda claro es a quién están alertando dado que de sobra son conocidas las medidas extremadamente restrictivas que están tomando todas las instituciones. De hecho, la propia Unión Europea ha prohibido los coches que funcionen con este tipo de combustibles a partir del año 2035.

Siendo así, cabe preguntarse si la utilidad de estos actos van más allá de la autopromoción a costa de las empresas o si son alguna especie de justificación de la necesidad de la existencia de la ONG y, por tanto, de su financiación.

De hecho, según las propias previsiones de Greenpeace esta década va a ser "crucial" para actuar en contra de estos cambios en el clima. Mantienen que la intensidad de estos efectos se está acentuando más rápido de lo previsto y que, de no actuar ahora, las consecuencias serán irreversibles. "Hemos querido visibilizar una de las crisis más grandes a las que se enfrenta actualmente la humanidad y hacer un llamamiento para actuar antes de que sea tarde". El lector puede apreciar que este mensaje, lanzado para justificar la acción de hoy, es completamente ‘innovador’ e ‘inédito’ y para nada es una herramienta recurrente dentro del ecologismo.

Evidentemente falta la guinda del pastel. Tras repetir el mensaje de siempre tratando de reivindicar algo que las Administraciones ya están haciendo, el comunicado de la organización invita a que cambiemos de modelo económico hacia uno que, casualmente, también es completamente ‘innovador’ y que para nada ha demostrado ser un fracaso durante el siglo pasado. Hay que "cambiar nuestro modelo socioeconómico, que no respeta los límites del planeta, y apostar por la reducción de la demanda, la eficiencia, el ahorro y las soluciones inteligentes que aseguren una transición justa y asequible para todo el mundo".

En definitiva, las reivindicaciones ecologistas se mantienen en una línea repetitiva que trata de venderse como revolucionaria por atacar a empresas del sector privado – en esta ocasión El Corte Inglés— mientras coinciden exactamente con el discurso de numerosos políticos y con las medidas que están llevando a cabo alrededor del mundo.

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