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Cómo los argentinos perdieron su fe en el intervencionismo estatal

El auge electoral de Milei es el resultado de una tendencia que las encuestas venían reflejando: cada vez hay más argentinos pro-capitalismo.

El auge electoral de Milei es el resultado de una tendencia que las encuestas venían reflejando: cada vez hay más argentinos pro-capitalismo.
Javier Milei, ante el reto de llegar a la presidencia. | EFE

El próximo 19 de noviembre se celebra segunda vuelta electoral en las elecciones presidenciales argentinas, librada por el peronista Sergio Massa y el anarcocapitalista Javier Milei en Argentina. Así, en los años venideros, Argentina podría ser gobernada por un apasionado del libre mercado. Sería un cambio sensacional que, en caso de darse, representaría un cambio fundamental y duradero en la actitud de los argentinos hacia la economía de mercado y el papel del Estado. El debate ha estado en el horizonte desde hace algún tiempo, pero es ahora cuando resulta más evidente.

He estudiado el desempeño del movimiento libertario en más de 30 países durante los últimos dos años. He de decir que en ninguna de las naciones que he visitado me he encontrado con un movimiento libertario tan fuerte como el que existe hoy en Argentina. Normalmente, cuando un país atraviesa una crisis grave, un gran número de personas tiende a gravitar hacia la extrema izquierda o la extrema derecha del espectro político. Sin embargo, en Argentina los libertarios son quienes se erigen en faros de esperanza, especialmente entre los jóvenes. De hecho, en el caso de los votantes menores de treinta años, la mayoría votó por Milei.

Estas elecciones se celebran en el contexto de una dramática crisis económica y una tasa de inflación superior al 100 por ciento, lo que supone uno de los niveles más altos del mundo. La situación no es novedosa. De hecho, probablemente no hay ningún país en el mundo que haya sufrido una pérdida tan dramática de su riqueza en los cien últimos años. A principios del siglo XX, su renta per cápita promedio se encontraba entre las más altos del mundo. La expresión "riche comme un argentin" (rico como un argentino) era un dicho comúnmente escuchado en aquel momento.

Si hablamos de economía, la historia de Argentina es una historia de inflación e hiperinflación ligada a bancarrotas estatales y un proceso continuado de empobrecimiento. El país ha experimentado nueve quiebras soberanas a lo largo de su historia, la más reciente de ellas en 2020. Es una historia trágica para un país tan orgulloso que alguna vez figuró entre los más ricos del mundo. La inflación ha sido de dos dígitos cada año desde 1945, excepto en la década de 1990.

Argentina ha sido atropellada por el intervencionismo y el estatalismo económico que se han impuesto durante décadas y por eso se ha convertido en uno de los países económicamente menos libres del mundo. En el Índice de Libertad Económica de la Heritage Foundation para 2023, Argentina ocupa el puesto 144 de un total de 177 naciones. En América Latina, muy pocos países (sobre todo, Venezuela) tienen peor puntuación que Argentina. A modo de comparación, Chile ha visto cómo su posición empeora desde que el socialista Gabriel Boric llegó al poder en marzo de 2022, pero a pesar de ello figura como el 22º país económicamente más libre del mundo. De igual modo, Uruguay figura en la 27ª posición, apenas dos puestos por detrás de Estados Unidos.

Una reveladora encuesta

En lo que respecta a la opinión popular, muchos argentinos están hartos del peronismo y de las políticas de la izquierda y, por ello, se están alejando del estatalismo que ha dominado su país durante décadas. En una encuesta que realicé el año pasado, Argentina estaba entre el grupo de países en los que más gente apoya la economía de mercado. El sondeo se realizó del 12 al 20 de abril de 2022, por parte del instituto de investigaciones de opinión Ipsos MORI. La muestra representativa incluyó a unos 1.000 argentinos, a quienes se preguntó por sus actitudes hacia la economía de mercado y el capitalismo.

Primero, queríamos saber qué piensan los argentinos sobre esta cuestión. Así, presentamos a los participantes un total de seis afirmaciones sobre la economía de mercado en las que no se utilizaba explícitamente la palabra capitalismo. En esta pregunta, las declaraciones a favor de una mayor influencia del Estado suscitaron el apoyo del 19 por ciento de los encuestados mientras que las declaraciones a favor de una mayor libertad de mercado cosecharon la aprobación del 24 por ciento. En Argentina, la afirmación "en un buen sistema económico, creo que el Estado sólo debería poseer propiedades en determinadas áreas; la mayor parte de la propiedad debería ser de propiedad privada" logró el nivel más alto de aprobación de todo el cuestionario. En sentido inverso, la afirmación "la justicia social es más importante en un sistema económico que la libertad económica" recibió la aprobación más baja.

Realizamos la misma encuesta en otros 34 países y encontramos sólo 5 casos (Polonia, Estados Unidos, República Checa, Corea del Sur y Japón) en los que la posición social a favor de la economía de mercado era más fuerte que en Argentina. En cambio, en los 29 países restantes en los que se realizó la encuesta, el grado de aprobación cosechado por la economía de mercado fue mucho más débil.

Asimismo, a todos los encuestados se les presentaron diez términos (positivos y negativos) y, a continuación, se les pidió que eligieran cuál asociaban con la palabra "capitalismo". También se formularon 18 preguntas más sobre la economía de mercado. El nivel de apoyo al laissez faire no fue tan alto como en la primera serie de preguntas cuando sí se empleó explícitamente el término "capitalismo" pero, incluso en dichas preguntas, Argentina figura como el 7º país con mayor nivel de apoyo a dicho modelo económico, por delante de los 27 países restantes en los que la gente tiene una opinión más negativa sobre el capitalismo que en Argentina.

Esto explica por qué un admirador declarado del capitalismo como Javier Milei, profesor de economía y seguidor de la Escuela Austriaca, tiene posibilidades reales de ganar las elecciones presidenciales. Milei entró en campaña electoral pidiendo la abolición del Banco Central de Argentina e invocando libre competencia entre monedas, lo que probablemente llevaría a que el dólar estadounidense se convirtiera en el medio de pago más popular. También defendió la privatización de las empresas estatales, la eliminación de numerosos subsidios, la reducción de los impuestos o la abolición del 90 por ciento de los impuestos, así como reformas radicales de la legislación laboral. En el sector educativo Milei ha pedido que la financiación se canalice a través de un sistema de cheque o vale escolar, como propuso en su momento Milton Friedman.

Por cierto, Argentina también es un ejemplo del importante papel desempeñado por los think tanks a la hora de allanar el camino para generar cambios en la mentalidad de los ciudadanos que dan pie a los cambios políticos que ocurren después. En el país operan entidades como la Fundación para la Responsabilidad Intelectual, la Fundación para la Libertad o Federalismo y Libertad. Me he topado con think tanks libertarios en 30 países, pero he de decir que rara vez son tan activos como en Argentina. Será interesante ver si las semillas que han sembrado darán frutos el 19 de noviembre.

Rainer Zitelmann es el autor de "En defensa del libre mercado" (Unión Editorial, 2023).

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