
Pedro Sánchez acaba de impulsar la última subida de las pensiones bajo la afirmación de que, con eso, se acaba el problema. La realidad es bien distinta y el sistema de pensiones se está lanzando cuesta abajo y sin frenos a un déficit real insostenible y a una deuda inimaginable hasta hace bien poco. Y es que el agujero real de las pensiones con Sánchez se resume en 54.005 millones de déficit efectivo anual y 126.177 millones de deuda.
Fedea acaba de publicar su actualización de las series de las cuentas de la Seguridad Social Ampliada en las que se incorpora a la base de datos la liquidación de los Presupuestos del Estado y la Seguridad Social de 2023 así como un avance para 2024 basado en los datos de ejecución presupuestaria de ese ejercicio hasta noviembre.
Situación de la Seguridad Social es de vértigo
Y el resultado de la situación de la Seguridad Social es de vértigo. El análisis "muestra los principales agregados del sistema en esos años, comparándolos con los valores registrados en 2022, así como las variaciones porcentuales interanuales registradas en cada uno de ellos, que se recogen en las dos últimas columnas, todo ello a precios corrientes".
Y los principales datos muestran lo siguiente: para empezar, que la deuda de la Seguridad Social ha pasado de 106.163 millones de euros en 2022, a 116.166 millones en 2023 y 126.177 millones en 2024. Traducido: que lleva un ritmo de incremento de diez mil millones por año. Y eso es ahora, porque hay que recordar que esta deuda en 2018 -año de la llegada de Sánchez al poder- no llegaba a los 40.000 millones de euros.

Las transferencias del Gobierno
En segundo lugar, los datos permiten observar que el agujero real de las cotizaciones frente a las prestaciones lo está cubriendo a marchas forzadas el Gobierno con transferencias que salen de los impuestos de los españoles.
Y el ritmo es frenético: 46.620 millones de agujero real cubierto con transferencias corrientes del Estado en 2022, 51.059 millones en 2023 y 54.005 millones en 2024. Esas cifras equivalen a medio IRPF de todos los españoles en todo un año, con lo que el boquete de las pensiones escondido se lleva un volumen igual a uno de cada dos euros del principal impuesto de todos los trabajadores.
"El déficit sigue creciendo"
"Los ingresos de la SSA han crecido a buen ritmo durante los dos últimos años, pero sus gastos han aumentado algo más rápidamente. Por lo tanto, el déficit del sistema ha continuado aumentando, hasta superar los 12.000 millones de euros, o los 66.000 millones si nos centramos en el déficit básico, que no tiene en cuenta las transferencias corrientes del Estado. Finalmente, a pesar de la reactivación del Fondo de Reserva con las nuevas cotizaciones del MEI (Mecanismo de Equidad Intergeneracional), también sigue creciendo la deuda neta del sistema", señalan desde FEDEA.