Las cuentas para 2013

El gasto sin contar deuda pública sólo cae un 0,7% en los PGE

Montoro defiende que las cuentas son austeras porque cae el gasto de los ministerios; el pago de intereses y las pensiones se comen todo el ahorro.

Cristóbal Montoro y Jesús Posada | EFE

¿Gastará más o menos el Estado en 2013? Parece una pregunta curiosa, justo el día en que se presentan los Presupuestos Generales del Estado (PGE). En teoría, debería valer con acudir a las cuentas públicas que Cristóbal Montoro ha llevado al Congreso de los Diputados este sábado por la mañana. En la práctica, no es tan sencillo.

Por ejemplo, si alguien mira el cuadro principal de los PGE 2013 (pag. 97 del Libro Amarillo - ver documento adjunto) podrá comprobar que el gasto total sube de 362.065 a 382.048 millones (un 5,5% más). Esta cifra incluye vencimientos de deuda, Seguridad Social y organismo autónomos dependientes de la Administración central. Por eso, lo que puede hacerse es acudir a la tabla del presupuesto de gastos del Estado (es decir, el Gobierno central). En este caso, las cifras son de 160.842 a 169.775 millones, lo que supone un incremento del 5,6%.

Sin embargo, Cristóbal Montoro ha calificado las cuentas de "muy austeras" e incluso ha criticado a los medios que en los últimos días han titulado que el Estado gastará más en 2013 que en este año (como hizo Libre Mercado el pasado jueves). ¿Cómo se compaginan las cifras que el propio Gobierno ofrece con su declaración de que las cuentas son austeras y en realidad cae el gasto? La clave está en las partidas que Montoro incluye o excluye cuando hace un resumen de los PGE.

En realidad, el ministro basa su afirmación en que el gasto de la Administración Central, excluidas la aportación a la Seguridad Social, las transferencias a otras administraciones y el pago de los intereses de la deuda, cae un 7,3% (de 86.613 millones a 80.317 millones). Incluso, quitando otros gastos (clases pasivas, fondo de contingencia o la aportación al Servicio Público de Empleo Estatal) el descenso en lo que corresponde exclusivamente a los ministerios es aún más acusado, del 8,9% (pasando de 43.604 millones 39.721 millones).

De hecho, esta última cifra es a la que más relevancia ha querido dar el ministro de Hacienda. Montoro ha destacado que el gasto de los ministerios cae por debajo de los 40.000 millones de euros (o el 4% del PIB), algo que en su opinión es el ejemplo más evidente del esfuerzo de austeridad del Gobierno.

El problema es que las cifras son evidentes y el gasto total incluido en las cuentas públicas para el año que viene crece por encima del 5%. Si tomamos como referencia el conjunto de los Presupuestos Generales del Estado (que incluyen los vencimientos de deuda y el pago de las pensiones de la Seguridad Social), el gasto total pasa de 362.000 a 382.000 millones de euros (un 5,5% superior). Si sólo miramos a la Administración Central, el gasto pasa de 160.842 a 169.775 millones (ese 5,6% que tanto molesta a Montoro). De hecho, quitando la deuda pública, tanto vencimientos como intereses, el gasto total del Estado y la Seguridad Social será de 280.871 millones, apenas un 0,7% menos que en 2012.

Los inversores internacionales, los tenedores de deuda española o los gobiernos del resto de los países de la UE lo que miran es el gasto total y en esto no hay ninguna duda. Luego, el Gobierno podrá hacer otras cuentas, pero será difícil que eso convenza a los mercados o que sirva para rebajar el precio de las emisiones de deuda el Estado, algo que el propio Montoro ha asegurado este sábado que es su principal objetivo, puesto que es "inaceptable" que un miembro del euro se financie a los niveles actuales.

Lo más popular