La gran diferencia entre austeridad pública y privada

Experiencias pasadas demuestran que el mejor plan de ajuste para reducir el déficit público consiste en reducir el gasto público.

Montoro | Cordon Press
DIEGO SÁNCHEZ DE LA CRUZ

Los siguientes párrafos pertenecen al ensayo Austeridad y euroesclerosis, que pueden descargar al completo haciendo click aquí.

Si queremos tener un debate serio sobre la austeridad como política anticrisis, no podemos aceptar que se use el término de forma poco rigurosa. En realidad, el primer reto para abordar esta cuestión estriba en diferenciar correctamente entre dos tipos de austeridad económica que poco o nada tienen que ver entre sí:

  1. Por un lado, están los programas de reducción del gasto público, que persiguen la consolidación de las cuentas públicas a través de una reducción en los presupuestos de las Administraciones del Estado. A este tipo de austeridad la denominamos austeridad pública.
  2. Por otro, están los programas de aumento de los ingresos tributarios, que intentan cuadrar los ingresos y gastos fiscales del sector público a través de más impuestos para las empresas y los trabajadores. Hablamos, en este caso, de austeridad privada.

En ambos casos, el objetivo es el mismo: se trata de reducir el déficit y la deuda pública para poder afrontar cuanto antes la recuperación. Sin embargo, el primer enfoque vuelca el peso del ajuste sobre el Estado mientras que el segundo se centra en extraer más ingresos del sector privado.

¿Qué tipo de austeridad hay en Europa?

La siguiente gráfica, elaborada con datos de Eurostat, recoge la evolución del gasto público en Grecia, España, Italia, Francia y Reino Unido durante el periodo 2002-2011. A la vista está que solamente Grecia redujo sensiblemente los presupuestos del Estado durante el periodo citado.


Ajustando los datos a la inflación, el panorama es aún más revelador: todos los países estudiados, sin excepción, gastaban en 2011 más que en 2007, año del estallido de la Gran Recesión. Lo vemos en la siguiente gráfica, también elaborada con datos de Eurostat.

Si ponemos el gasto público en relación con el PIB, encontramos una situación muy parecida. La siguiente tabla, elaborada con datos de la Comisión Europea, muestra que el gasto público en la Eurozona fue del 49,8% del PIB en 2012, muy por delante del promedio del 46,9% observado entre 2004 y 2008. Para la Unión Europea en su conjunto, el 49,3% del PIB de 2012 contrasta con el 46,5% de 2004-2008.

Si bien queda claro que en Europa no se han dado grandes ejercicios de austeridad pública, los datos sí muestran que la vía de la austeridad privada ha sido explorada en profundidad. La siguiente tabla, elaborada con datos de la Comisión Europea, muestra la evolución de los ingresos tributarios en el periodo 2001 - 2011.

La línea inferior refleja los datos de la Eurozona, mientras que la superior recoge los de la Unión Europea en su conjunto. En ambos casos vemos que los esfuerzos de los gobiernos del Viejo Continente para aumentar la recaudación tributaria sí han tenido éxito. Es por eso que podemos decir que la austeridad privada, que no pública, ha sido la norma durante esta crisis.

¿Qué tipo de austeridad funciona?

Tal y como ha señalado en diferentes trabajos el profesor de Harvard Alberto Alesina, las políticas de estabilización que sí consiguen superar las crisis y reducir el endeudamiento público son aquéllas que apuestan por la austeridad pública. En 2009, Alesina analizó 107 programas de austeridad en 21 países de la OCDE, concluyendo que los mejores paquetes anticrisis incorporaron recortes presupuestarios superiores al 2% del PIB acompañados de rebajas de impuestos.

En 2012, Alesina profundizó su trabajo, centrándose ahora en 17 economías desarrolladas y estudiando el periodo 1980-2005. De nuevo, el economista italiano concluyó que la vía de la austeridad pública resultó en más crecimiento y menos endeudamiento público.

Estos hallazgos fueron confirmados por un estudio de Andrew Biggs, Kevin Hassett y Matthew Jensen, centrado en 100 programas anticrisis aplicados en la OCDE entre 1970 y 2007. Los tres investigadores determinaron que la austeridad pública debe suponer al menos el 85% del ajuste total para conseguir los resultados deseados.

¿Qué países deberían servir como modelo para aplicar un programa de austeridad pública coherente y efectivo? Podríamos citar varios ejemplos, pero los más destacables son Canadá, Alemania, Suecia y Estonia. Para conocer sus casos en profundidad, haga click aquí y descargue el informe Austeridad y Euroesclerosis al completo.

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