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La balanza comercial ofrece a España diez motivos para el optimismo

Jaime García-Legaz destaca la importancia de la mejora en la "competitividad" de las exportaciones y augura un 2013 aún más positivo.

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Jaime García-Legaz destaca la importancia de la mejora en la "competitividad" de las exportaciones y augura un 2013 aún más positivo.

El secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz ha presentado este martes en Madrid los datos de la mejor balanza comercial de la era euro. En 2012, las empresas españolas vendieron casi 222.644 millones de euros al exterior, un 3,8% más que en el ejercicio anterior y un récord desde 1971, cuando se inicia la serie histórica. Mientras, las importaciones caían un 2,8%, hasta los 253.401 millones.

De esta manera, el saldo en la compraventa de bienes al extranjero se redujo hasta los 30.757 millones de euros, un 33,6% menos que en 2011 y una cifra sin parangón en la última década, en la que España ha acumulado sucesivos déficits en este indicador.

García-Legaz ha destacado que "el sector exterior ha aportado 2,5 puntos del PIB". Es decir, que si los empresarios españoles no se hubieran lanzado a exportar, la caída del PIB habría estado cerca del 4%. Las exportaciones generan "puestos de trabajo", por lo que el Gobierno confían en que sigan creciendo y en el Ministerio están convencidos de que ésta será la locomotora que tirará del resto: "los mercados se fían de una economía con superávit [que no necesita financiación neta del exterior]". Además, "cada vez que se ha llegado a esta situación en el pasado, sólo se ha tardado un año o dos en volver a crecer".

Las palabras de García-Legaz son perfectamente comprensibles desde una óptica política. No hay demasiadas noticias buenas en la economía española en lo que va de año, así que tiene sentido que el Gobierno destaque el mejor dato a su alcance. Pero es que, además, las tablas del Informe Mensual de Comercio Exterior de diciembre (ver documento adjunto) ofrecen varios datos que pueden servir para insuflar algo de optimismo en un momento en el que no existen demasiados motivos para ello. Los siguientes son, quizás, los más destacados:

  1. Tasa de cobertura: alcanza el 87,9%, el mejor dato desde que hay registros. Esto quiere decir que nueve de cada diez compras al exterior se financian con las ventas de los exportadores. Y hablamos sólo de comercio, si analizamos la balanza de pagos en conjunto (incluyendo servicios, rentas y transferencias), España está en una situación acreedora neta desde agosto. Es decir, que no necesitamos pedir dinero al exterior para cubrir nuestros gastos. Como explicamos en Libre Mercado hace unos días, sería un logro histórico cerrar esta brecha.
  2. Más diversificación: tradicionalmente, las empresas exportadoras españolas han estado centradas en sus mercados "naturales". Hace sólo cinco años, el 75% de las ventas se realizaban en la UE, especialmente a nuestros cinco grandes clientes: Francia, Italia, Portugal, Alemania y Reino Unido. Evidentemente, estos países siguen a la cabeza del ranking, pero su peso es decreciente, con todos los beneficios que eso comporta (más diversificación y menos riesgos). De esta manera, en 2012, la UE sólo sumó el 62% de las exportaciones y la Eurozona el 49%.
  3. Buenos vecinos: no sólo es positivo que las empresas estén abriendo nuevos mercados. En los tradicionales, la posición española mejora a pasos agigantados día tras día. Así, con nuestros vecinos franceses mantenemos un superávit creciente de casi 9.500 millones (un 7% más que en 2011), con Alemania se ha reducido el déficit por encima del 57% y con Italia se ha alcanzado por primera vez superávit, alcanzando unos históricos 914 millones de euros positivos.
  4. Nuevos mercados: como vemos, las exportaciones van bien en las distancias cortas, pero también en las de largo recorrido. Las ventas a América han crecido un 14%, a Asia un 12%, a África un 31% y a Oceanía un 38%. Se empiezan a abrir (de verdad) mercados como EEUU (+14%), Australia (+43%) o Japón (+11,5%). Y los países emergentes más de moda en los últimos años presentan algunas de las mejores cifras: Rusia (+16%), Chile (+24%), China (+11%), Corea del Sur (+32%) o Singapur (+83%).
  5. Sin energía: el dato de las importaciones de productos energéticos no es bueno. El déficit en este aspecto ha alcanzado los 45.500 millones de euros. Lo que tiene de positivo esta cifra es que implica que quitando este apartado España tendría un superávit comercial de 15.000 millones.
  6. Cada día mejor: dentro de los buenos datos de 2012, uno de los aspectos positivos es que las cifras han ido mejorando día a día. Diciembre ha sido el mejor mes del año y noviembre, el segundo. En el último mes del ejercicio, el déficit apenas alcanzó los 1.200 millones y la tasa de cobertura alcanzó el máximo histórico del 93%. Esto hace suponer que 2013 será un año aún mejor en este aspecto.
  7. Devaluaciones: en realidad, no es la primera vez que España alcanza un superávit en balanza comercial, pero esta situación no se había dado desde la llegada del euro. A comienzos de los años 90, la forma de mejorar las ventas al exterior fue con devaluaciones (hasta cuatro del 92 al 95) de la peseta. Es decir, que se salió de la crisis empobreciendo a los españoles. En este caso, eso no es posible, porque la política monetaria está en manos del BCE. Equilibrar la balanza comercial sin esa herramienta, es aún más meritorio.
  8. Competitivos: según ha explicado García-Legaz, los datos del Banco de España "implican que se ha producido una ganancia de competitividad del 2,6% en 2012". Éste es el mejor dato de la crisis. De hecho, el euro se está apreciando respecto a otras divisas desde hace meses, pero los estudios demuestran que en las exportaciones españolas "el precio es cada vez un factor menos importante", puesto que lo que se está produciendo una mejora en la calidad. De hecho, la caída en las importaciones no sólo es atribuible a la debilidad del consumo interno; junto a este factor evidente, hay una tendencia por parte de los propios españoles a sustituir productos extranjeros por nacionales, debido a la mejora en la competitividad de estos últimos.
  9. Más cuota: en este sentido, el secretario de Estado ha apuntado otro dato muy significativo: "España es el único país de la UE (junto con Holanda) que no ha perdido cuota exportadora desde el inicio de la crisis, mantiene su 1,7% del mercado mundial. Eso es señal de empuje. El dinamismo exportador en 2012 es mayor que el de Alemania, Francia o Japón".
  10. Con la maleta a cuestas: quizás el mejor reflejo de todos estos datos pueda encontrarse el creciente número de empresas que venden al extranjero. En 2012, han sido 130.247, un 12% más que en el anterior ejercicio. Y es también significativo el aumento de las empresas que salen al extranjero regularmente, hasta las 30.126. De hecho, García-Legaz ha pedido "aumentar la base exportadora y conseguir que no se replieguen cuando las cosas mejoren".

Como explicaba LM hace unas semanas, los empresarios españoles están poniendo la primera piedra para salir de la crisis. Ante las dificultades en el mercado interior, no se han lanzado a las calles a protestar, ni han mendigado al Gobierno, ni han culpado a los malditos especuladores. Lo que están haciendo muchos de ellos es coger la maleta, llenarla de muestras, vestirse con su mejor traje y lanzarse al extranjero en busca de sitios donde vender sus productos, con el único objetivo de no tener que cerrar su empresa y mantener el proyecto y los puestos de trabajo. No siempre este esfuerzo es reconocido por la sociedad o los medios de comunicación.

Los puntos negros

Es cierto que en mitad de todos estos datos positivos también hay un par de datos no tan positivos. Son los tres puntos negros de la balanza comercial:

  • Clientes en problemas: aunque el peso de nuestros vecinos es decreciente, Francia, Portugal, Alemania o Italia siguen siendo nuestros mejores clientes. Y las perspectivas económicas para la UE no son nada halagüeñas para los próximos ejercicios. De hecho, las ventas al país luso, por ejemplo, han caído un 11% en 2012, algo preocupante para el que sigue siendo nuestro cuarto destino en cuanto a volumen.
  • Bienes de equipo: el segundo dato negativo es la caída del 9,3% en las importaciones de bienes de equipo. Aunque un descenso en las compras siempre mejora la balanza comercial, en este caso podría estar anticipando una mala noticia, que las empresas españolas no están invirtiendo a futuro. Es cierto, como ha explicado García-Legaz, que con una demanda interna tan debilitada es complicado mejorar esta cifra, pero si algo deberíamos seguir comprando son los bienes que nos permitirán mejorar nuestra competitividad a medio plazo.
  • Poca subida: el incremento en las exportaciones del 3,8% es un buen dato, pero tanto en 2010 como en 2011 la cifra fue muy superior (del 15 y el 17%). Como contrapartida, hay que tener en cuenta que veníamos de un dato pésimo (una caída del 15% en 2009) y que las subidas se acumulan, lo que quiere decir que ese 3,8% se suma a los incrementos de años anteriores. Además, como comentábamos, en 2012 hubo fuertes caídas en las compras de nuestros mayores mercados (especialmente Portugal, Italia o Francia), por la recesión, lo que tuvo un efecto muy negativo en la cantidad total de las exportaciones.

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