Menú

Los ganadores de la reforma fiscal de Lagares

Si se llevara hasta sus últimas consecuencias el informe de la comisión, el IRPF bajaría de forma notable para la mayoría de los contribuyentes.

3

La propuesta de reforma fiscal de la comisión de expertos es "neutra" desde el punto de vista de la recaudación. Al menos así lo aseguran sus autores, que defienden que cada subida de impuestos está respaldada por una bajada equivalente. De hecho, su postura es que hay más bajadas que subidas, puesto que parte del incremento en los ingresos llegará de una más eficaz lucha contra el fraude.

Sin embargo, desde que se presentó hace cinco días, casi todos los titulares y los comentarios en los foros de internet han ido dirigidos contra las subidas (como el nuevo IBI nacional del que hablamos este martes). Probablemente era inevitable, entre otras cosas porque los contribuyentes ya están escarmentados tras un lustro de continuos incrementos tributarios. Pero junto a estas malas noticias el informe incluye algunas propuestas interesantes para las clases medias españolas. La reforma planteada por estos nueve sabios pide una reducción muy importante en las tarifas de los dos grandes impuestos directos: IRPF y Sociedades. Eso sí, otra cosa es que al final llegue a aplicarse en su totalidad.

La lógica de su planteamiento (reducir impuestos directos y compensar con otros tributos, como el IVA o el IBI nacional) hay que buscarla en los estudios que aseguran que son este tipo de impuestos los que más penalizan la actividad económica y la generación de riqueza. Aunque, como todo en economía, es una materia sujeta a discusión, una buena parte de los especialistas defienden que España confía un elevado porcentaje de su recaudación a estos tributos, desincentivando de esta forma el trabajo y la creación de empleo.

Cuando una empresa decide abrir una planta o un trabajador piensa sobre una nueva oferta laboral, uno de los costes más relevantes lo tiene en la tarifa aplicable de IRPF o Sociedades. De hecho, las posibles exenciones (sean justas o no) normalmente ya se le aplican, por lo que la decisión se tomarán sobre los tipos marginales. Y esos, en España son elevadísimos, incluso en comparación con sus vecinos europeos. No parece la mejor forma de atraer inversiones o talento.

IRPF

De todo lo propuesto por la comisión, quizás lo más destacado sea lo que tiene que ver con el IRPF, un impuesto al que dedica casi 100 páginas de las 444 del documento. Los expertos aseguran que quieren aliviar la carga tributaria que soportan los trabajadores españoles. Y utilizan, fundamentalmente, cuatro armas: actualizar los mínimos exentos, subir las reducciones por rendimientos del trabajo y reducir las tarifas de los diferentes tramos, tanto para la base general como para la del ahorro. En conjunto, si se aprobasen todas las medidas el efecto agregado podría ser muy importante para una buena parte de los contribuyentes.

Para empezar, los expertos piden que se generalice la reducción por rendimientos del trabajo "con una cuantía fija e igual para todos los perceptores" de este tipo de rendimientos. En la actualidad, esta minoración va de los 4.080 euros para los que cobran 9.180 euros o menos a los 2.652 euros para los que cobran 13.260 o más. Teniendo en cuenta que el mínimo personal asciende a 5.151 euros (más 1.836 euros por el primer hijo, 2.040 por el segundo, 3.672 por el tercero y 4.82 por los siguientes), tenemos que aquellos que ganan menos de 10.000-12.000 euros no pagan nada de IRPF o cantidades muy pequeñas. La idea sería subir un poco ese umbral. En el documento oficial no hay una propuesta concreta, pero Lagares apuntó en la rueda de prensa a liberar a todos los mileuristas: es decir, los que ganan menos de 14.000 euros.

Para conseguirlo, como apuntamos, habría una combinación. Por un lado, se elevarían algo los mínimos, con especial cuidado para las familias trabajadoras con hijos menores de tres años. Por otro, se ajustaría la reducción apuntada en el párrafo anterior.

Pero aún más llamativo es el cambio que se pide en las tarifas. En la actualidad, existen siete tramos, que van desde el 24,75% al 52%, aunque algunas comunidades tienen los tipos máximos alrededor del 56%. Los expertos piden reducir a sólo "cuatro" el número de tramos del impuesto. Y bajar estos con fuerza, aunque incluyen una salvedad: "Cuando resulte posible atendiendo a las exigencias de la consolidación presupuestaria".

¿De cuánto estamos hablando? Pues tampoco hay una cifra cerrada, algo habitual en todo el documento, por elección de los expertos, que han preferido no pillarse los dedos. En lo que hace referencia a los mínimos, el propio Lagares ha hablado de dejarlos en el "entorno del 20% o incluso algo más bajos". En cuanto a los máximos, se habla de acercarlos "a la media de la Unión Monetaria", que está alrededor del 44-45%.

Si el Gobierno se atreviese a aplicar estas medidas, podríamos estar hablando de una de las rebajas más importantes de la historia. Para un catalán que pague en la actualidad el 56% de tipo marginal, implicaría una reducción de hasta once puntos. Y para los trabajadores con menos ingresos, hay que tener en cuenta que se suman estas reducciones en las tarifas a los aumentos en los mínimos de los que hablamos antes y que, aunque se aplican a todos, tienen más impacto relativo en su factura fiscal.

Y a esto hay que sumarle lo que tiene que ver con la base del ahorro. En esta cuestión, la propuesta es hacer coincidir el tipo aplicable al ahorro "con el tipo nominal mínimo de la escala progresiva del impuesto": el 20% de la base general apuntado anteriormente. En estos momentos, hay tres tramos: 21% para los rendimientos inferiores a los 6.000 euros, 25% entre 6.000 y 18.000 euros y 27% por encima de 18.000 euros. De nuevo, una rebaja de hasta siete puntos sería muy importante.

Sociedades y cotizaciones

En lo que respecta a Sociedades, las cosas no están tan claras. Por un lado, es cierto que los expertos piden reducir los tipos con fuerza. En una primera etapa, el consejo es llevar el tipo general al 25% y, de este modo, igualarlo con lo que pagan las pymes. Luego, habría que llevarse el tipo "a las proximidades del 20%".

Es una rebaja importante, pero al mismo tiempo, las medidas de los expertos apuntan a acabar con prácticamente todas las exenciones, reducciones y bonificaciones de las que se benefician las empresas españolas. Ahora mismo, el tipo efectivo (el que se paga de verdad) está alrededor del 17-18%. Con una reforma como la propuesta, no está claro que esa cifra bajase.

Por último, está el tema de las cotizaciones. Los expertos piden sustituir el actual sistema, en el que cada categoría profesional tiene una base diferente, por un "auténtico impuesto al trabajo" en el que lo importante fuera el sueldo, no el tipo de empleo. La propuesta apunta a reducir los actuales niveles (hasta 3-4 puntos para empezar, llegó a pedir Lagares en la rueda de prensa de presentación).

Pero también hay un aspecto polémico en esta cuestión. En la página 372 del documento, los expertos afirman que "nuestras bases de cotización tienen unos valores mínimos -pero, sobre todo, unos valores máximos- que las encorsetan fuertemente". Siguiendo esta lógica y la estructura de ese "impuesto al trabajo" del que hablamos, podría pensarse que se pide eliminar las bases máximas, lo que implicaría un aumento brutal del coste de los trabajadores de más alto poder adquisitivo (normalmente también los más productivos) y una pérdida de la posición de competitividad de nuestras empresas. En 2014, la base máxima de cotización es de 3.597 euros.

En Libre Mercado

    Lo más popular

    Servicios

    Máster EXE: Digital Marketing & Innovation
    España Baila Flamenco