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Cinco razones por las que Sánchez debe levantar el estado de alarma en Madrid

La Comunidad de Madrid es la primera región de España. Supone casi el 20% del PIB, y ha generado 1 de cada 4 puestos de trabajo y 1 de cada 5 empresas en 2019. No habrá recuperación económica en España si Madrid no se reactiva. 

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La Comunidad de Madrid es la primera región de España. Supone casi el 20% del PIB, y ha generado 1 de cada 4 puestos de trabajo y 1 de cada 5 empresas en 2019. No habrá recuperación económica en España si Madrid no se reactiva. 
Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid. | CAM

El pasado viernes el gobierno de Pedro Sánchez decretó el estado de alarma en Madrid. Tras una colección de amenazas sobre la capital y un sinfín de cambios de criterio para llegar al mismo resultado, el gobierno de España tuvo que tirar de autoritarismo ante su falta de autoridad. 

Parece que al Presidente del Ejecutivo no le parece suficiente con ser el país que mayor impacto económico va a tener que superar, ni el de la recuperación más débil, ni el que ya está dando muestras de vuelta a la situación de recesión. Su guerra política contra la libertad y su fijación con los oponentes políticos le llevó a establecer restricciones de movilidad a casi el 20% del PIB español.

Desde entonces, el grito desde la oposición ha sido unánime: hay que levantar el estado de alarma.

1. La evolución sanitaria da la razón a Ayuso

Este fin de semana la OMS ha sido tajante: acudir al confinamiento ha de ser el recurso de última instancia, pues supone un castigo desproporcionado a nivel económico que penaliza especialmente a quienes más lo necesitan. 

El gobierno de la Comunidad de Madrid no ha dejado de actuar contra esta segunda ola en la pandemia. Tanto es así que la región aprobó un plan de desescalada propio cuando finalizó el estado de alarma, que duró hasta el 4 de julio, y nunca ha estado sin restricciones, por ejemplo, en la hostelería. 

De poco ha servido. Tal y como hemos demostrado desde Acción Liberal, este virus ha entrado por Barajas tanto en la primera como en la segunda ola. En los meses de verano el 75% de los pasajeros procedentes de destinos extraeuropeos de Barajas llegaron procedentes de países americanos, sin restricciones. La consecuencia es que la segunda ola comenzó en nuestro país el 19 de julio, 19 días después de abrir el espacio aéreo y mientras el Covid19 hacía estragos al otro lado del Atlántico. 

La reacción de la Comunidad de Madrid fue la de un gobierno que aprende de errores pasados. En lugar de matar moscas a cañonazos, Ayuso dictó una estrategia de test masivos y confinamientos selectivos, sólo a quienes estuvieran contagiados y a contactos estrechos. El resultado, a la luz de los hechos, es evidente:

  • La OMS ha reconocido este fin de semana que la Comunidad de Madrid ha sido la región en la que más ha caído la incidencia durante la última semana. 
  • El número de nuevos casos estaba descendiendo a un ritmo del 42% quincenal.
  • Los pacientes ingresados en planta y en UCI se habían reducido un 20% y un 5%, respectivamente, con respecto al pico de la segunda ola de la pandemia. 
  • Tan sólo estaban ocupadas un 11% de las camas hospitalarias y un 25% de las camas UCI que puede llegar a movilizar la Comunidad de Madrid.

Dicho de otra manera: La estrategia de test masivos y confinamientos selectivos, seguida por ejemplo en China o en Nueva York, ya estaba dando resultados. 

2. La recuperación de España pasa por reavivar Madrid

La Comunidad de Madrid es la primera región de España. Supone casi el 20% del PIB, y ha generado 1 de cada 4 puestos de trabajo y 1 de cada 5 empresas en 2019. Dicho de otra manera: no habrá recuperación económica en España si Madrid no se reactiva. 

En la anterior crisis, el impacto sobre el empleo en Madrid fue menor que en el resto de España. Además, la recuperación fue más rápida y se produjo un efecto arrastre del mercado laboral madrileño sobre el resto de la economía española. 

El punto de inflexión en el mercado laboral español se produjo en 2013. El agujero en el mercado laboral ascendió a casi 3 millones de personas, y desde entonces España comenzó su recuperación. Pues bien, a finales de 2014, tan sólo un año después, casi el 30% de los nuevos ocupados se produjeron en la Comunidad de Madrid; a principios de 2015 esta cifra llegó a suponer casi el 40%, y justo antes de que la pandemia asolara el país la región supuso casi un 20% de los puestos de trabajo creados desde 2013. 

Los datos de paro y seguridad social de la Comunidad de Madrid reflejan un distanciamiento con respecto a la situación del resto del país desde que el gobierno de España decidiera retrasar injustificadamente el paso de la Fase 0 a la Fase 1 de la región.

La pregunta es: ¿De verdad España se puede permitir que uno de sus principales motores de empleo se gripe porque les interese políticamente a nuestros burócratas intervencionistas?

3. Polo de inversión extranjera

Madrid ha sido el principal polo de atracción de inversión extranjera del país. Y España, ante la peor crisis de su historia reciente, va a necesitar inversión extranjera. Según los últimos datos publicados por el ICEX, en el primer semestre del año se ha reducido casi un 30% los flujos de inversión extranjera en el país. 

Madrid lleva varios años suponiendo más del 60% de la inversión. En un contexto en el que los inversores están huyendo del país como ha sido el segundo trimestre del año, el 83% de la inversión extranjera ha sido con destino Madrid. La ruptura del orden institucional y de la seguridad jurídica en la capital supone un agujero en la credibilidad del país difícilmente cuantificable. 

4. Turismo nacional e internacional

A pesar lo que le pesa a nuestro gobierno, el sector turístico es estratégico. Supone más del 13% del PIB y casi un 15% del empleo. Si España está a la cola de Europa y continúa registrando revisiones a la baja de las estimaciones de crecimiento es por el desastre sanitario que ha supuesto la expulsión de nuestros turistas del país. El hecho de que Madrid permanezca cerrado supone un freno para cualquiera que quiera llegar a nuestra principal vía de entrada (Barajas) y, por lo tanto, al sector turístico nacional. 

Además, y como ya hemos comentado en esta columna, apelar a la madrileñofobia es una manera idea para eliminar de un plumazo también el turismo nacional, algo que no sé si nos podemos permitir. 

5. Estado democrático, no una dictadura socialista

Son muchas y muy variadas las razones sanitarias y económicas para levantar el estado de alarma en Madrid. Pero hay otra, no menos importante, que debería hacer reaccionar al gobierno: el respeto al Estado de Derecho. 

Un Ejecutivo no respaldado por la realidad sanitaria intentó confinar Madrid con una resolución que el TSJM declaró inválida. Acudir a una normativa extraordinaria como el estado de alarma es un atropello contra los derechos y libertades difícilmente justificable en una democracia liberal como la nuestra. 

Que el decreto de estado de alarma en Madrid tiene una motivación puramente política es un hecho; acude al autoritarismo ante la falta de autoridad. Que este ataque a derechos y libertades fundamentales continúe sin un amparo legal ni legislativo es una invasión a los pilares de cualquier democracia. Aunque, viendo los últimos movimientos de este gobierno, es sólo una más. 

El futuro de nuestros hijos depende de nuestra capacidad de gestionar esta crisis económica, pero también, y esto nunca debemos olvidarlo, del mantenimiento de los pilares de la Monarquía Parlamentaria que nos han dado la época de mayor prosperidad y paz social de nuestra historia. 

Madrid está siendo el dique de contención de un cambio de régimen como el que pretenden ejecutar el gobierno más intervencionista y totalitario de nuestra historia. El levantamiento del estado de alarma cuanto antes debería de ser la vuelta a la normalidad institucional y social que el país necesita.

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