Menú
Daniel Rodríguez Asensio

Las diez grandes alarmas de la economía española

España está al borde de tener que necesitar terapia de choque y (aún más) ayuda del exterior.

España está al borde de tener que necesitar terapia de choque y (aún más) ayuda del exterior.
La vicepresidenta Primera del Gobierno, Nadia Calviño, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la sesión de control al Gobierno de esta semana | EFE

El Gobierno de España ha sufrido otra semana horrible. Mazazo del Banco de España, reducción en las estimaciones de crecimiento de la Comisión Europea, malas noticias desde S&P y otras casas de analistas, los datos de contratación son muy pobres… El listado es amplio. España está al borde de pasar de una situación en la que podemos solucionar los problemas por nosotros mismos con un cierto gradualismo a otra en la que vamos a necesitar terapia de choque y (aún más) ayuda del exterior.

Conviene, ante la situación que tenemos por delante, tener en cuenta los problemas más importantes que arrastra la economía española, y que he resumido en el siguiente decálogo:

1. Estanflación

Según el FMI, España es el único país del mundo, junto con Japón, que no va a recuperar los niveles de riqueza previos al Covid19. Además, las estimaciones de crecimiento no para de bajar (finalmente estaremos en torno al 3,5%/4% este año, y con un último trimestre en negativo) y las de inflación que subir. Nuestra riqueza está un 3,4% por debajo de los niveles de 2019 y, sin embargo, los precios se han incrementado un 9,6% en términos acumulados. Puede que técnicamente no sea una estanflación, pues el horizonte temporal es mayor que 1 año. Pero sus efectos a nivel económico y sobre las economías familiares y empresariales son exactamente los mismos.

pib.jpg

A pesar de esta situación, y con el viento de cola que podría suponer el efecto rebote, España tampoco es el país que más está creciendo de la UE en el primer trimestre de 2022. Concretamente, hay 10 por encima de nosotros según los datos de Eurostat.

2. Destrucción del tejido empresarial

En España hay 60.000 empresas cotizando menos que antes de la pandemia y los niveles de beneficios empresariales están un 20% por debajo. Eso significa menos empleo potencial, menos inversión y menos riqueza. La caída de márgenes por la inflación y la elevada imposición ahoga a las empresas. España es un país de microempresas. Un 90% de las empresas de España son muy pequeñas, ni siquiera medianas.

3. Mercado laboral

España tiene la mayor tasa de paro de Europa, y las soluciones del gobierno están más preocupadas por maquillar las cifras que por solucionar los problemas estructurales. El gobierno presume de récord de empleo pero hay más de 3,2 millones de parados, teniendo en cuenta a los demandantes de empleos no ocupados, y la tasa de empleo está en el 58,5%, por debajo del nivel previo a la pandemia. Sólo han disfrazado temporales con "Indefinidos discontinuos" que es formalizar la precariedad. El 60% de los contratos en el mes de abril fueron fijos discontinuos o a jornada parcial La economía española no crea empleo. Sólo rebota.

Según los datos del Sindicato USO, el número de contratos en el mes de abril se ha reducido un 13%, la duración media está en los niveles más bajos desde diciembre del año pasado y el incremento de los fijos discontinuos desde entonces se ha disparado un 1.328%. ¿Es esto acabar con la precariedad? Más bien diría que es maquillarla.

contratos.jpg

4. Déficit estructural abultado

A pesar de contar con cifras de recaudación récord como consecuencia de la inflación, España presentó en 2021 el sexto mayor déficit de la zona euro, tras registrar en 2020 el mayor desequilibrio. Además, el FMI ya ha advertido de que el déficit estructural (independiente del ciclo económico) permanecerá en el 4% en los próximos años, 1 punto por encima de las reglas de estabilidad del Tratado de Maastricht. La deuda pública, por su parte, está en el 120% del PIB, lo cual duplica lo establecido por la UE. El Gobierno de la Nación no se toma en serio este grave desequilibrio, hasta tal punto, según la AIReF de enviar a Bruselas un Plan de Estabilidad Presupuestaria con "graves deficiencias". España necesita una senda de ajuste fiscal creíble, de lo contrario, según el organismo de control presupuestario, la deuda pública podría seguir escalando hasta el 140% del PIB.

Actualmente, y en un entorno de tipos de interés históricamente bajos, la partida destinada a pagar los intereses de la deuda pública ya es la cuarta más importante de los presupuestos. Con la subida de tipos y la retirada de estímulos por parte del BCE el coste de financiación para el Tesoro Público va a verse incrementado en los próximos años, poniendo en jaque la solvencia nacional. La prima de riesgo se ha duplicado desde febrero de este año y la rentabilidad exigida a los bonos nacionales se está duplicando en pocos meses.

prima-de-riesgo.jpg

5. Los fondos europeos son un nuevo Plan E

España tiene una oportunidad histórica gracias a las inversiones que la Unión Europea va a hacer en nuestro país. Sin embargo, la mala gestión, la opacidad y la excesiva burocracia están provocando que apenas tengan impacto sobre la economía española. De hecho, la AIReF ha advertido de que el retraso en la ejecución de los fondos podría tener una incidencia negativa en el PIB de 2022 de siete décimas. De la misma manera, la autoridad fiscal ha criticado la falta de información sobre la ejecución real en términos de contabilidad nacional y la ausencia de información sobre el impacto del PRTR en el Programa de Estabilidad enviado por el Gobierno a Bruselas.

6. Inflación

España sufre la mayor subida de precios de todas las economías desarrolladas europeas. El incremento del IPC en nuestro país es del 8,3%, frente al 7,4% de media en la Unión Europea, el 5,4% de Francia, el 7,8% de Alemania, o el 6,3% de Italia. Muchos de los países anteriormente señalados también son altamente dependientes de la energía exterior como lo es España y, sin embargo, su inflación es más reducida que en España. La razón es la constante subida de impuestos y trabas a la que han sido sometidas las empresas españolas: Incremento del SMI, subidas de las cotizaciones a la Seguridad Social, incrementos en el impuesto de matriculación y de los seguros, tasa Google y Tobin, etc.

inflacion.jpg

La inflación es el impuesto a los pobres. Resta capacidad adquisitiva a las familias y competitividad a las empresas. Los precios industriales en España están creciendo a un 46,6%, lo cual es inasumible para el sector y en los próximos meses se trasladará al consumidor final. Urge un plan creíble de lucha contra la inflación.

7. Pérdida de competitividad y sector exterior

España arrastra un problema de productividad estructural, agravado en los últimos años como consecuencia de la pandemia. Según el INE, la productividad por puesto de trabajo a tiempo completo ha experimentado una tasa de crecimiento interanual negativa durante 8 de los últimos 9 trimestres. Los incrementos de costes, los impuestos y las trabas a empresas ya se hacen notar en el sector exterior. Si España había salido de la anterior crisis fortalecida en términos de exportaciones y con un superávit en la balanza por cuenta corriente, la posición de nuestras empresas en los mercados internacionales se está debilitando. De hecho, según Eurostat, España fue el país donde más cayeron las exportaciones de bienes de comercio minorista de las grandes economías europeas: -4% mensual en marzo, frente a -0,4% de media en Europa. Un debilitamiento de la posición por cuenta corriente significa incrementar nuestra deuda exterior y, por lo tanto, nuestra vulnerabilidad.

8. Infierno burocrático

Según CEOE, desde 1977 hasta 2021 se han aprobado 37.500 normativas estatales. Además, las administraciones autonómicas y europeas emiten, respectivamente, casi 300 y 2.000 cada año. Esto, según la patronal, "origina distorsiones en el mercado y estrés en los empresarios, que se ven obligados a enfrentarse a un elevado nivel de cargas administrativas y procedimientos burocráticos que suponen una traba al desarrollo de la actividad empresarial y, por ende, a la generación de empleo, riqueza y bienestar social."

9. Destrucción de credibilidad de instituciones

La seguridad jurídica es un elemento fundamental en cualquier economía próspera. Lo que está sucediendo con el CNI, con el Congreso de los Diputados, con RTVE, con la Fiscalía, con la Abogacía del Estado y con nuestras relaciones internacionales, por poner algunos ejemplos, supone un claro freno a la inversión extranjera en España y un problema de credibilidad que se traduce en más problemas para la financiación, para las exportaciones, etc.

10. Exceso de carga fiscal

Los impuestos en España son muy elevados. No sólo existen figuras desterradas de Europa como el impuesto de Patrimonio, sucesiones y donaciones. También, las grandes figuras tributarias tienen una clara vocación recaudatoria y ahogan la actividad económica. La brecha fiscal (diferencia entre coste empresarial y salario neto) en España es del 39,3%, frente al 34,6% de media en la OCDE, al 32,3% de Irlanda, al 30,8% de Reino Unido o al 28,3% de Estados Unidos. Además, En todos estos países se ha reducido esta brecha fiscal en 2020 (año de pandemia), mientras que en España se ha mantenido constante.

brecha-fiscal.jpg

Las empresas españolas, por su parte, soportan una presión fiscal normativa que es un 27% superior a la media comunitarias. Ocupamos el puesto 32 de 37 países analizados por el Instituto de Estudios Económicos. En términos de tipos nominales, de los 37 países de la OCDE: 12 tienes tipos superiores al nuestro, 3 tienen el 25% como nosotros y 21 tienen un tipo inferior, con una media del 23%.

Y, por último, el castigo al ahorro es excesivo. En algunos supuestos la tributación al ahorro en nuestro país es del 100% de la plusvalía. Esto espanta la inversión y a los grandes patrimonios y, con ellos, el efecto arrastre sobre la actividad económica, la recaudación y la innovación.

Mientras en Europa se ha afrontado la crisis del Covid19 y la recuperación económica bajando impuestos y estimulando la actividad, aquí se ha seguido la senda contraria.

Temas

En Libre Mercado