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Las 13 ocurrencias de los antituristas que acosaron a extranjeros y restaurantes en Barcelona

Sus ideas van desde la "prohibición de los puestos de degustación en los mercados municipales" a "prohibir abrir los domingos".

Sus ideas van desde la "prohibición de los puestos de degustación en los mercados municipales" a "prohibir abrir los domingos".
Turistas con rostro serio mientras son increpados por los manifestantes | EFE

El pasado fin de semana, Barcelona sufrió uno de los episodios de turismofobia más graves de los últimos tiempos. Bajo el lema "Prou! Posem límits al turisme" (Basta! Pongamos límites al turismo), hordas de manifestantes se dedicaron a acosar a turistas y hasta a precintar locales de restauración y hoteles.

Algunos radicales llegaron a disparar con pistolas de agua a clientes extranjeros que estaban entados tranquilamente en las terrazas de una ciudad donde el turismo ronda el 14% del PIB y el sector servicios más del 90%. Para evitar que los energúmenos les siguieran mojando o insultando, los turistas se vieron obligados a huir dentro de los locales. Todo un despropósito.

Los manifestantes, que pertenecen a asociaciones ecologistas, vecinales o sindicatos enarbolaban pancartas contra la ampliación del aeropuerto y con eslóganes tan hostiles como "Tourist go home" (turistas fuera), "Vecinos en peligro de extinción", "Balconing is fun" (tirarse por un balcón es divertido) o "El turismo nos empobrece y españoliza".

De hecho, el lema de la cabecera de la manifestación era la exigencia de un "decrecimiento turístico, ya". Cabe recordar que las dinámicas de decrecimiento económico (material, energético, turístico...) son fórmulas que pretenden aniquilar todo atisbo de progreso en las sociedades actuales y cuya consecuencia no es otra que el empobrecimiento generalizado de la población.

Además, estos antituristas han elaborado un manifiesto con trece medidas que "exigimos implementar urgentemente para hacer decrecer el turismo masivo de una vez por todas y de forma inmediata". Sus ideas van desde lo absurdo de la "prohibición de los puestos de degustación en los mercados municipales" a lo liberticida de "regular o prohibir licencias de establecimientos y servicios destinados al turismo, y las terrazas de bares y restaurantes" o "prohibir que se abran los domingos y festivos". Son las siguientes:

  1. Reducción de la actividad e infraestructura aeroportuaria: retirada sin condiciones de todos los planes de ampliación de la actividad y de las infraestructuras aeroportuarias, definición inmediata de planes de reducción de líneas de vuelos, nacionales e internacionales, y prohibición de los jets privados .
  2. Cierre de terminales de cruceros: reducción del número de terminales de cruceros en el Port de Barcelona, ​​empezando por la cancelación anticipada (antes de 2027) de las concesiones de las terminales A, B y C, y creación de una mesa ciudadana con instituciones y entidades sociales y ambientales para planificar la finalización anticipada de las concesiones del resto de terminales.
  3. Ningún alojamiento turístico más en la ciudad: prohibición de la concesión de cualquier licencia de alojamiento turístico en toda la ciudad, incluidos hoteles, residencias de estudiantes y colivings, y elaboración de un plan de alojamientos turísticos metropolitano restrictivo.
  4. Eliminación de los pisos turísticos y regulación del alquiler de temporada y de habitaciones: recuperación inmediata de los pisos desviados al mercado turístico y de corta duración para su uso residencial de alquiler de larga duración, a través de la revocación de todas las licencias de piso turístico. Equiparación de los contratos de temporada y del alquiler de habitaciones en las condiciones de la LAU (duración mínima de los contratos y precio regulado).
  5. Erradicación de los pisos turísticos ilegales: refuerzo de los equipos de inspección y sanción por perseguir y cerrar los pisos turísticos ilegales. Implementación de un protocolo de actuación de estos equipos más ágil, que permita superar la actual baja eficacia.
  6. Límite a los macroeventos: introducción de dos condiciones para la celebración de cualquier macroevento: elaboración de informes de impactos, tanto sociales (trabajo, vivienda, espacio público, movilidad, salud…) como ambientales y una consulta ciudadana vinculante
  7. Fin de los privilegios del sector turístico en la gestión del agua: equiparación de la industria turística, incluyendo todos los tipos de alojamiento turístico, en el resto de actividades industriales, para que asuma restricciones en los protocolos de sequía. Control y auditoría del consumo de agua del sector turístico e imposición de consumos máximos en los que sea necesario. Tratamiento del turismo como actividad económica no esencial en cuanto a planificación en la gestión del agua.
  8. Desmercantilización del espacio público: parada y reversión de los procesos de musealización y mercantilización de los espacios públicos, como Montjuïc, las Baterías Antiaéreas o el Puerto ciudad. En el caso del Park Güell, como medida urgente de transición, reducir al 50% el número de entradas a la venta hasta que la presión turística baje y se pueda realizar la deseable apertura.
  9. Condiciones laborales dignas y justas en el sector terciario turístico: revisión al alza y marco regulador mínimo de los convenios colectivos de hostelería, restauración y comercio. Prohibición de la externalización y subcontratación, programa especial y contundente de inspección laboral para luchar contra el abuso e irregularidades laborales. Plan general de formación y especialización del sector para la profesionalización de los trabajadores. Eliminación de apertura en domingos y festivos.
  10. Recuperación del comercio para la gente: protección del comercio de proximidad con actividades de uso cotidiano y necesarias para la vida de vecinos y vecinas, regulación el precio de los alquileres comerciales. Regulación o prohibición, en su caso, de las licencias de establecimientos y servicios destinados al turismo, y las terrazas de bares y restaurantes. Prohibición de los puestos de degustación en los mercados municipales.
  11. Abandono de la promoción pública del turismo: fin de la promoción turística de la ciudad con dinero público, y de las subvenciones y exenciones fiscales en el sector. Desmantelamiento del consorcio Turisme de Barcelona y conversión en agencia pública para la reducción y reconversión del sector, el fomento de alternativas económicas y elaboración de planes de formación y reinserción para las extrabajadoras.
  12. Facturación en el sector turístico del gasto público que genera: elaboración de un estudio en profundidad sobre los servicios públicos explotados cotidianamente por la industria turística, con el fin de imputarle el gasto correspondiente en cuanto a transporte, limpieza y mantenimiento, gestión de residuos, seguridad, sanidad, etc. (Es decir, un impuestazo turístico).
  13. Elaboración de políticas públicas de ocio local: proceso de transformación del sector turístico y elaboración de una política pública dirigidos a satisfacer las necesidades de descanso, ocio y recreo de la mayoría de la población local, en un marco de proximidad geográfica y en relación con el asociacionismo y la economía social y solidaria.

"Hoy, como en otras ciudades antes y próximamente, somos muchas las personas que hemos salido a la calle para exigir que se impongan límites al turismo para hacerlo decrecer contundentemente y de una vez por todas. Denunciamos también los abusos y graves impactos negativos que provoca esta actividad en la ciudad y en la ciudadanía y el medio" aseguran.

"Pero esto no acaba aquí" amenazan los antituristas, que piensan "impedir" que la Copa América de Vela se celebre el próximo 22 de agosto en la Ciudad Condal. Además, "recordemos también que durante la celebración de la Copa América tendrá lugar la feria internacional de la especulación inmobiliaria, The District. Las compañeras de la lucha por la vivienda ya están organizándose para incomodar e impedir que tenga lugar este congreso; apúntate las fechas: del 25 al 27 de septiembre" anticipan. "Y recuerde que esto no es el fin de la lucha, sino sólo el inicio de la continuación, de un nuevo empuje que esta vez no puede parar hasta conseguir poner límites restrictivos al turismo" concluyen.

Aunque los manifestantes también se metieron con Collboni en sus cánticos y pancartas, cabe recordar que el alcalde de Barcelona tomó la semana pasada otra delirante propuesta turimofóbica: suspender las licencias para abrir nuevas tiendas cannábicas, de accesorios de móviles y de manicura en el distrito de Ciudad Vieja, así como en La Rambla. Esta medida, que entrará en vigor por un año y puede ser prorrogada por otro año más, busca evitar lo que ellos denominan "monocultivo" comercial orientado al turismo y proteger el comercio local de proximidad.

Así, mientras el sector turístico está teniendo los mejores resultados de su historia, el éxito está resultando amargo por la creciente animadversión hacia el visitante.

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