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NUEVO BATACAZO BURSÁTIL

La prohibición de cortos alimenta una bola de nieve bajista en Bolsa

La bolsa europea vuelve a sufrir una jornada de fuertes pérdidas por la banca. El efecto de prohibir la especulación a la baja se disipa en una semana.

Apenas una semana. Eso es lo que ha durado la falsa tregua bursátil vivida en los últimos días tras la prohibición de las ventas en corto al descubierto en Francia, España, Italia y Bélgica el pasado viernes.

El Ibex 35 ha vuelto a vivir este jueves una jornada negra al desplomarse un 4,7%, la segunda mayor caída en lo que va de mes, hasta situarse en al cota de los 8.317,7 puntos. No obstante, el selectivo logró moderar el descenso al cierre de la jornada, ya que llegó a superar el 6% de caída.

No es la única. Las bolsas europeas cerraron con caídas medias del 5% arrastradas por el desplome de toda la banca continental, con caídas que han superado el 10% en el caso de las entidades británicas. El FTSE MIB de Milán perdió un 6,15%, el índice DAX 30 de la bolsa de Fráncfort cayó un 5,82%, el CAC 40 de París bajó un 5,48% y el FTSE 100 de Londres cedió un 4,5%...

En este entorno de incertidumbre los inversores buscaron puertos seguros. El franco suizo subió pese a las medidas que ha adoptado el Banco Nacional Suizo (SNB) para evitar su apreciación ya que perjudica las exportaciones helvéticas. El oro batió un nuevo récord en 1.8224 dólares en el mercado de Londres.

Todo ello demuestra que la intervención de la UE en el mercado bursátil no ha logrado su objetivo inicial, tal y como avanzó Libre Mercado, y los operadores vuelven a experimentar una jornada de auténtica locura debido a la elevada volatilidad e incertidumbre que reina en el parqué. Y es que nada ha cambiado desde el pasado viernes: los signos de ralentización económica siguen presentes tras el mal dato de PIB registrado por Alemania en el segundo trimestre, la recuperación sigue siendo débil en EEUU y, sobre todo, la crisis de deuda en la zona euro mantiene su curso tras la reunión entre Merkel y Sarkozy.

Pero, más allá de los fundamentales, la prohibición de especular a la baja ha generado efectos perversos en las bolsas, reduciendo la liquidez e incrementando la volatilidad, ya de por sí muy elevada en las últimas semanas. En primer lugar, la prohibición de cortos se ha llevado por delante las órdenes de recompra establecidas previamente en determinados sectores sobre los que se centran las dudas, como el financiero. En las ventas en corto al descubierto los inversores venden acciones hoy (prestadas o a crédito) con la intención de recomprarlas más tarde a menor precio. La prohibición ha eliminado compradores.

Se activan los stop loss

Por otro lado, según explica a Libre Mercado un operador bursátil, "los inversores se protegen aún más ante la desconfianza reinante y sitúan unos stop loss [órdenes automáticas de venta] más agresivos". Es decir, activan dichas órdenes con "caídas de sólo el 2% ó 3% en lugar del 5% ó 6% habitual porque la gente está muy intranquila". La cuestión es que la fuerte activación de stops de venta ha hecho saltar a su vez a otros stops, acelerando así las caídas de los índices. Así pues, el resultado de la intervención es el mismo que se trataba de evitar. Es un "efecto perverso" que alimenta una "bola de nieve" bajista en el mercado, advierte.

Posible operación errónea en el Dax

"Estamos viviendo otra sesión de locura", añade. Según los rumores existentes en el parqué, uno de los desencadenantes podría haber sido un fat finger (dedo gordo en inglés), consistente en que un operador introduce una orden errónea importante. En este caso el error podría haberse producido en el Dax alemán. El parqué germano se desplomó en escasos minutos durante la mañana, arrastrando consigo a otros índices.

"Los fat finger no suelen durar mucho en la sesión. A los pocos minutos u horas los traders empiezan a ser conscientes de que ha sido en error operativo y no estructural y, por tanto, comienzan a comprar, con lo que la situación suele nivelarse a precios previos al error", explica el citado operador. Sin embargo, pese al supuesto error cometido, los desplomes se han mantenido, e incluso acentuado, hasta el cierre de la sesión.

¿Qué sucede? "Que nadie está dispuesto a comprar como un loco para corregir la situación porque la incertidumbre sobre la situación económica es muy, muy elevada y el pánico es más difícil de contener", aclara. "Seguimos viviendo días de locura, como la semana pasada".

La FED desconfía de la banca europea

Como muestra de la incertidumbre existente valga la alerta lanzada por la Reserva Federal de EEUU (FED) acerca de la banca europea. La FED está preocupada por la capacidad de las filiales estadounidenses de bancos europeos de mantener un nivel adecuado de liquidez en caso de que sus casas matrices se vean forzadas a repatriar capitales, lo que podría provocar que la crisis de deuda del Viejo Continente pueda traspasarse al sistema bancario estadounidense.

Según informa informa este jueves The Wall Street Journal, la rama neoyorquina de la FED, que sirve tradicionalmente de intermediaria entre el banco central y los mercados, ha demandado recientemente a esos establecimientos que hagan precisiones sobre su capacidad de funcionar correctamente día a día. Funcionarios en Nueva York "están muy preocupados" respecto a que los bancos europeos enfrenten dificultades de financiación en EEUU, según un ejecutivo senior de un importante banco europeo. Según los datos en posesión de la FED, la posición de liquidez de los bancos extranjeros en EEUU ha fluctuado de manera violenta en los últimos meses.

Numerosos bancos europeos disponen de importantes actividades de trading (de comercio) en EEEUU, sin contar con una red de bancos minoristas que les permita mantener en buena forma la liquidez indispensable para ese tipo de actividad. Por ello, esos bancos son dependientes del mercado para refinanciarse y ese tipo de recurso puede desmoronarse de la noche a la mañana en caso de crisis.

Guerra abierta entre osos y toros

La elevada volatilidad que existe en el mercado, con históricas caídas y fuertes rebotes, se resume en la polarización de los inversores a la hora de especular sobre los futuros acontecimientos y ponderar la valoración relativa de las acciones, tal y como analiza Raquel Merino en Libre Mercado.

Ambos tienen fuertes razones para apostar por sus estrategias. Los argumentos de unos y otros se resumen así:

A favor de los osos (bajistas):

  • Posible default (impago) de deuda soberana que conduciría a espiral peligrosa de crisis en entidades financieras, encarecimiento relativo crédito, devaluaciones y pérdidas de mercados para exportadores hacia tales países, o bien rebote de la inflación si los bancos centrales acumulan malos créditos de forma masiva para sostener el precio de la deuda y dar respiro al sistema financiero.
  • Los sectores sobredimensionados durante el boom por el crédito fácil (construcción, consumo discrecional...) no encuentran sectores que les releven a la hora de hacer crecer la economía.
  • Los gobiernos siguen timoratos a la hora de emprender reformas más profundas. A eso se añadiría cierta inestabilidad social y la cerrazón por parte de sindicatos e izquierda radical, que siguen apostando por rigideces y regulaciones que hacen mucho más difícil la reestructuración y la recuperación de la economía.

A favor de los toros (alcistas):

  • Las cotizaciones actuales son interesantes desde el punto de vista de la valoración de fundamentales (PER, PSR) si se comparan con las medias históricas. Más interesantes aún si se tiene en cuenta que tales fundamentales se están calculando con ganancias empresariales y crecimiento económico en momentos delicados.
  • La crisis ya dura 3 años: buena parte de las malas inversiones han sido purgadas; se han efectuado mejoras en la productividad y ajustes, recuperación de la liquidez, recapitalización y reducción del endeudamiento en empresas y familias.
  • Los gobiernos avanzan en reducción del déficit y en poner en orden las cuentas y se estima que hay voluntad de evitar lo peor. Países más saneados de Europa, Asia y Oriente medio parecen dispuestos a conceder crédito y capital a los más apurados.

En Libre Mercado