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Se declararán a Hacienda y se compensarán con otro impuesto: la letra pequeña de la bajada del IVA y del cheque-comida

No es oro todo lo que reluce en la bajada del IVA del Gobierno ni en el cheque-comida de 200 euros, que puede dar una sorpresa a los beneficiados.

No es oro todo lo que reluce en la bajada del IVA del Gobierno ni en el cheque-comida de 200 euros, que puede dar una sorpresa a los beneficiados.
La ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero, la semana pasada | Europa Press

La semana pasada, el Gobierno anunció su enésimo decretazo anticrisis. Siguiendo la estela habitual de las políticas del Ejecutivo de PSOE y Podemos, las medidas presentadas por Pedro Sánchez se basaron en intervencionismo (con la congelación de la subida de los precios de los alquileres) y más gasto público (a través del queque-comida de 200 euros o la subvención de los abonos para trenes de cercanías).

Sin embargo, uno de los anuncios del presidente del Ejecutivo resultaba de extrema urgencia para intentar poner coto a los desorbitados precios de la alimentación: el Gobierno se decidía a aplicar una rebaja del IVA en algunos productos. Como ya explicamos en Libre Mercado, aunque la medida llegaba, lo hacía muy tarde y con matices.

Bajada de impuestos tardía, temporal y selectiva

Tanto es así, que la partida de alimentos y bebidas no alcohólicas (que recoge el INE para elaborar el dato del IPC) hace ya seis meses que alcanzó el desorbitado 13,9%, un nivel récord y que supone casi triplicar la escalada del 4,8% en el precio de los alimentos que se había registrado en enero de este mismo año. Es más, ese encarecimiento del 4,8% en enero de 2022 también suponía casi triplicar el encarecimiento de enero de 2021 (1,7%).

Durante todo ese tiempo, el Gobierno ha tenido razones de peso para bajar el IVA de los alimentos, pero se ha negado a hacerlo. Y es que, resistirse a bajar los impuestos hasta ahora le ha reportado pingües beneficios a Hacienda.

Además, hay que tener en cuenta que la fórmula que ha elegido Hacienda para ejecutar este alivio fiscal será temporal (durará solo 6 meses) y afectará solo a unos pocos productos alimenticios (deja fuera de la rebaja al pescado y la carne, por ejemplo). Pero esta no es la única letra pequeña.

Hacienda compensará la rebaja con otro impuesto

El departamento de María Jesús Montero va a compensar en buena parte la pérdida de recaudación de la tardía, temporal y selectiva bajada del IVA con un nuevo impuesto que afectará directamente al sector de la alimentación. Se trata del Impuesto de los envases de plástico no reutilizables con el que Gobierno pretende recaudar unos 491 millones desde el 1 de enero de 2023, lo que significa que los 661 millones que dejará de ingresar con la anunciada bajada del IVA no serán tales porque va a recuperar más del 70% con el nuevo tributo.

Así, Hacienda vende una bajada del IVA de determinados alimentos mientras se saca de la manga otro impuesto que va a repercutir directamente en el precio de los alimentos y bebidas envasados en plástico (la mayoría) que teóricamente quiere abaratar. Además, los asesores fiscales ya han vaticinado "graves problemas" para pagar el nuevo tributo al plástico tanto en las empresas como en las aduanas.

El cheque-comida se declara

Otra sorpresa que podrían llevarse los ciudadanos con las medidas de Sánchez es que los beneficiarios del cheque-comida tendrán que declararlo a la Agencia Tributaria. Según explica a este periódico el director de estudios del REAF, Rubén Gimeno, los 200 euros del Gobierno "suponen una ganancia patrimonial que se aplica en el tipo marginal del IRPF y que debe figurar en la declaración de la renta independientemente de que luego les toque pagar por ella o no".

El Artículo 96 del IRPF contempla que, a partir de 1.000 euros de rendimientos íntegros del trabajo o ganancias patrimoniales, el contribuyente debe rendir cuentas con Hacienda, "por lo que cualquier persona que haya recibido un sueldo de solo 801 euros en el año y luego los 200 euros del Gobierno debe declararlos en 2024". Esto supondrá, al menos, un nuevo trámite burocrático para los beneficiarios del cheque que no están obligados a hacer la declaración de la renta (los que ganen menos de 22.000 euros) y una probable subida de impuestos a buena parte de los que ganen entre 22.000 y 27.000 euros y cobren el cheque.

Fuentes de Hacienda admiten que el cheque-comida "tributa como ganancia patrimonial", aunque aseguran que los damnificados que tengan que pagar serán pocos, pero sin dar una cifra concreta. "La mayoría no tributará porque estará por debajo del límite por su situación laboral y/o familiar. Hay que tener en cuenta que los 27.000 euros de renta son por hogar, no por contribuyente" señalan. En cuanto al tipo de gravamen para quienes ganan 27.000 euros brutos ronda el 15-16%, que sería lo que habría que pagar a Hacienda de los 200 euros (unos 32 euros).

El experto insiste en que "está claro que todos los beneficiarios del cheque van a tener que presentar la declaración paguen o no" y recuerda que no hacerlo les puede suponer una multa de 200 euros (Articulo 198.1 y 2 de la ley general tributaria 58/2003) si es Hacienda la que lo reclama y de 100 euros si el beneficiario la presenta fuera de plazo pero antes de que Hacienda se haya dado cuenta.

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