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El nuevo golpe al campo de Sánchez se dirige a la uva: fuerza a quitar agua de las viñas para cuidar el suelo

Los requisitos de la nueva reforma de la PAC pueden provocar el fin de cultivos históricos como los de Montilla-Moriles.

Los requisitos de la nueva reforma de la PAC pueden provocar el fin de cultivos históricos como los de Montilla-Moriles.
Viñedo de la bodega Dehesa de los Canónigos en Ribera del Duero. | David Alonso Rincón

Por increíble que parezca, el manoseo regulatorio en materia agrícola continua. Y ahora parece que le ha tocado a la vid. Un nueva exigencia en materia de cuidado del suelo o cubierta hace peligrar el riego de la uva en determinados lugares de España. Una locura que ha disparado las alarmas en asociaciones agrarias como Asaja.

El presidente de Asaja Córdoba, Ignacio Fernández de Mesa, ha alertado de que la nueva reforma de la PAC del ministro Luis Planas podrían traer como consecuencia "el fin" de la viña, pro ejemplo, en la zona de Montilla-Moriles debido a los efectos negativos que tiene la exigencia de implantar una cubierta vegetal.

Se trata, señala Asaja, "de otro disparate más de esta reforma" entre los numerosos requisitos contraproducentes que van detectándose conforme se analiza la compleja normativa que ha impuesto, "sin ningún tipo de diálogo ni rigor agronómico, el Gobierno de España y que, en este caso, podría acarrear una gravísima consecuencia para esta importante y tradicional zona de la provincia de Córdoba", apunta Fernández de Mesa.

El presidente de la organización ha explicado la norma y su efecto perverso: "Hay que tener en cuenta que la superficie de viñedo en Montilla-Moriles ha pasado en las últimas décadas de 20.000 hectáreas a alrededor de 4.000. Es un cultivo cuya viabilidad está en peligro en esta zona y, si a eso se le suma los requisitos de la reforma de la PAC, puede ser el fin de este histórico cultivo por dos motivos".

El desastre puede llegar, en primer lugar, porque al introducir nuevas exigencias de destino de agua a la cubierta y no a la vid, se genera una "competencia del agua entre las cubiertas vegetales y la viña, que se acompaña de nuevos requisitos de la PAC, que se exigen para poder percibir los fondos" señalan desde Asaja. Pero, además, se exige "un cumplimiento de la condicionalidad reforzada en cultivos permanentes, en parcelas con pendiente media superior al 10%, así como nuevos requisitos para optar a cobrar los eco regímenes, que pasan por la implantación de una cubierta vegetal espontánea o sembrada". Y todo ello supone un aumento de las necesidades de agua o un destino del agua de la vid a la cubierta vegetal.

"La obligación de la nueva PAC de mantener cubiertas vegetales vivas que compitan con el cultivo entre octubre y marzo (condicionalidad reforzada) o anualmente (eco régimen) afectaría significativamente a la producción, lo cual haría inviable este cultivo y daría lugar al abandono del mismo", añaden desde Asaja.

"La viña es muy susceptible al estrés hídrico, lo que quedó demostrado en un estudio realizado en Córdoba por el Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (Ifapa) al hacer ensayos con cubierta en viña de 2013 al 2018, que concluyó que la reducción de la producción, por la competencia por el agua, fue de más de un 50 %", denuncian los profesionales del campo. Y no es, obviamente, esta región la única que lo puede notar. La exigencia de cuidado de las cubiertas vegetales es un requisito generalizado que afectará a distintos cultivos en distintas zonas de España.

Fernández de Mesa explicó que, "si el agricultor opta por no cumplir estos requisitos, podría perder la ayuda básica a la renta por no cumplir la condicionalidad y, además, perdería también las ayudas del eco régimen por no poder solicitarlo". Y, además, se se optara por el eco régimen de cubiertas inertes, sólo podría hacerse en pendientes inferiores al 10% (por la condicionalidad), que son muy pocas en esa zona concreta, "y sería un foco incontrolable de plagas y enfermedades (fundamentalmente de hongos), lo cual también sería inviable", añaden desde Asaja.

A todo ello se une que el 50% de la superficie total del viñedo, aproximadamente 2.000 hectáreas, es viña en vaso con un marco de plantación "de 2x2 metros y la nueva norma prohíbe el uso de herbicidas para el control de la cubierta vegetal. Teniendo en cuenta estas dimensiones, es técnicamente imposible desbrozarla porque no hay maquinaria para ello porque las cepas se tocan unas con otras".

Fernández de Mesa explicó que la viña empieza a brotar en febrero y, al crecer sus ramas, no pueden hacerse labores mecánicas porque se destrozarían las viñas. Hasta ahora, el control de hierba se hacía con herbicidas antes de esa fecha.

En definitiva, Asaja Córdoba señala que "la competencia con el agua y el manejo de las cubiertas vegetales hacen inviables las ayudas" de la nueva PAC (ayuda básica a la renta y eco régimen) en la viña. Además, "es desproporcionado exigir por condicionalidad la misma anchura de cubierta, 1 metro, en viñas y olivar, cuando los marcos de plantación son muy inferiores".

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