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Así puede afectar a tu hipoteca la quiebra del Silicon Valley Bank

Si el BCE ve peligrar la marcha de la economía, podría dar un volantazo en su política de subida de tipos, relajando así la escalada del euríbor.

Si el BCE ve peligrar la marcha de la economía, podría dar un volantazo en su política de subida de tipos, relajando así la escalada del euríbor.
El Silicon Valley Bank, quebrado. | Europa Press

La caída del Silicon Valley Bank, una de las entidades más reputadas de Estados Unidos, sigue dando de qué hablar y despertando temores en los mercados. En un anterior artículo en Libre Mercado, abordábamos las principales preguntas y respuestas de la quiebra del banco. Entre las principales aristas, señalábamos el impacto que las recientes subidas de los tipos de interés habían tenido en el deterioro de la situación de liquidez de SVB y otras entidades.

Pues bien, una de las consecuencias más inmediatas de la quiebra de SVB es, precisamente, que pueda desencadenar una actitud más prudente por parte de los bancos centrales. Concretamente, las autoridades monetarias podrían ver en la suspensión de pagos de la entidad californiana una excusa para relajar el alza de los tipos de interés, los cuales venían incrementando como mecanismo para combatir la inflación.

A fin de cuentas, la estrategia buscada por los bancos centrales ha seguido una premisa clara: seguir subiendo los tipos de interés hasta que la inflación se modere lo suficiente –idealmente, hasta el 2%–. Y hasta el momento lo han tenido relativamente fácil, ya que la situación económica ha acompañado y los niveles de desempleo han ido cayendo. Bajo este escenario, y por el momento, la FED y el BCE han tenido éxito en su pretendido aterrizaje suave (soft landing) de la economía, teniendo manga ancha para incrementar los tipos y corregir así la fiesta de dinero barato que la propia banca central y los estados crearon durante la pandemia, alimentando la inflación.

Ahora, sin embargo, la quiebra de SVB está sembrando importantes dudas sobre la solidez del sistema financiero internacional. Y la banca central podría ver en ello un signo de debilitamiento económico que ponga en duda la necesidad de seguir subiendo los tipos de interés a un ritmo acelerado.

En última instancia, este hipotético cambio en la senda de subida de tipos puede afectar de lleno al mercado hipotecario, que lleva tiempo sufriendo por el alza del euríbor. De hecho, el euríbor a 12 meses, índice al que están referenciadas las hipotecas variables en nuestro país, se situó ayer martes en el 3,509% en tasa diaria, tras experimentar una caída histórica que ha coincidido con la quiebra de SVB. Recordemos que, hace apenas unos días, el euríbor rozaba el 4%.

De esta forma, los mercados apuestan ya por un volantazo en la senda de tipos de interés por parte de las autoridades monetarias, lo que se refleja en el descenso del euríbor. Esto puede suponer un auténtico balón de oxígeno para millones de familias en situación de vulnerabilidad por el encarecimiento de sus hipotecas. Pero no es una opción libre de inconvenientes, dado que si los bancos centrales se precipitan y moderan los tipos antes de tiempo, se corre el riesgo de realimentar una inflación que –recordemos– aún sigue desatada.

Moody’s ve signos negativos

La caída del euríbor no hace más que anticipar que la banca central podría recular ante un debilitamiento de la economía. Este escenario, que hasta ahora pocos habían puesto sobre la mesa, cobra fuerza por la señal de alarma que ha supuesto la quiebra SVB. Y es que esta suspensión de pagos puede tener más implicaciones más allá de las meramente anecdóticas.

Así, Moody’s ha movido ficha con un empeoramiento de su perspectiva sobre el sistema bancario estadounidense en su conjunto. Concretamente, la agencia de calificación ha rebajado la calificación del sector de "estable" a "negativa". "Nuestro caso base es que continúe el endurecimiento monetario de la Fed, lo que podría profundizar los desafíos de algunos bancos", indica la agencia.

De igual forma, Moody’s se encuentra revisando a la baja las calificaciones a largo plazo de seis entidades financieras estadounidenses: First Republic Bank, Comerica, Zions, UMB Financial, Intrust y Western Alliance.

Por último, la agencia anticipa que EE.UU. entrará en una recesión leve en la última parte de 2023, y que el crecimiento del PIB real permanezca por debajo de la tendencia en 2024, con un aumento gradual en la tasa de desempleo.

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